Aunque al principio me costo un poco conectar con su etapa, el increíble trabajo que esta haciendo Tom King con Batman, y sobre todo con Catwoman, es para quitarse el sombrero. Un trabajo del que ya he hablado alguna que otra vez por aquí y que no solo no decae, sino que parece mejorar mes a mes. Y en esta ocasión quiero hablar de un numero en concreto, un pequeño preludio a esa boda que se avecina y en la que King, con la inestimable colaboración del enorme Mikel Janin dan forma a la relación pasada y presente de estos novios tan especiales de una forma de la que muchos otros autores deberían tomar buena nota, con un respeto absoluto hacia el trabajo de quienes vinieron antes que ellos. Así que por eso, y porque siempre es un buen momento para hablar de grandes cómics, vamos a comentar, con SPOILERS por doquier de esta historia que no he podido evitar leer con una sonrisa de oreja a oreja de principio a fin.

¡Vivan los novios!

Aprovechando una anécdota tan sencilla como Selina adquiriendo su traje de novia, de una forma que encaja con el personaje como un guante, Tom King y Mikel Janin aprovechan para, a través de los recuerdos de una Selina nostálgica, rememorar el pasado de la tumultuosa relación entre ella y Batman. Una recolección de recuerdos que para mi grata sorpresa ha resultado ser literalmente la relación de Batman y Catwoman a través de los años. Pero a estas alturas debería estar acostumbrado a no sorprenderme de nada de lo que surja de la cabeza de Tom King.

Admitamoslo, a Selina no le pegaría nada ir de compras como una persona normal

 

Y cuando digo que es literalmente su relación es que lo es. King ha introducido (recuperado mas bien) en continuidad toda la relación pasada entre ambos personajes, sus encuentros pre-crisis. post-crisis, ore-flashpoint… todo esta ahí, con escenas sacadas de etapas de todas las eras de los personajes, prácticamente calcadas, diálogos incluidos, de cómics que abarcan desde la Edad de Oro hasta nuestros días, y para que no nos quede ninguna duda de ello, con trajes a juego para cada ocasión.

Nunca pensé que se atreverían a recuperar ese traje en continuidad (aunque el pobre Robin parece que nunca vistió su traje original

Cada traje, desde los mas horribles a los mas icónicos vuelven a formar parte del pasado de Selina, unos cambios en los que Batman no se queda atrás y podemos comprobar como en el pasado el también llevaba los “calzoncillos” por fuera de los pantalones (y esperemos que siga los pasos de Superman y también los recupere). Pero son unos cambios de vestuario que no solo sirven para indicar claramente a que época pertenece cada pequeño flashback o para apelar a la nostalgia de los lectores, sino para recordarnos que por mucho que cambien las cosas externamente, Batman y Catwoman, la gata y el murciélago, Selina y Bruce, siempre han estado ahí el uno para el otro y que prácticamente desde el principio la relación entre ambos estaba abocada a esto.

Por un lado el rediseño feo de Jim Balent, pero por el otro el Batman mas Batman en mucho tiempo

Pero este es un gran trabajo de equipo que no podría funcionar igual de bien sin la otra mitad del equipo creativo, un Mikel Janin en estado de gracia (con un exquisito coloreado de June Chung y Jordie Bellaire) que no solo sigue demostrando con cada cómic dibuja que es uno de los mejores profesionales del momento, con un estilo y elegancia que dan gusto de ver (Si alguien no se ha leído aun su Grayson ya esta tardando), y que ademas es capaz como pocos de conseguir que incluso los trajes mas ridículos que ha lucido Catwoman a lo largo de su historia resulten elegantes.

Lo dicho, Janin es uno de los grandes

Como decía al comienzo es un numero sencillo, un mero preludio a la próxima boda, pero ahí reside la grandeza de los grandes creadores, en conseguir que hasta lo mas anecdótico se convierta en una gran lectura. Y no puedo negar que todo este tramo de la etapa de Tom King me esta encantando y emocionando, y aunque algunos amargados que yo me se no paran de repetir que todo es una trampa y que Tom King esta jugando con nuestros sentimientos, yo no puedo evitar estar a ratos conmovido por ese final feliz que espero que se cumpla, que igual ahí esta la sorpresa de King, no dar lo que todo el mundo espera, el final chungo. Pero también estoy entusiasmado por una etapa que me ha dado a la segunda mejor Catwoman que he leído en toda mi vida (que King me encanta, pero Brubaker y Cooke pesan mucho)

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