Hay algunos cómics que ya antes de leerlos o ver si quiera un avance me provocan sentimientos encontrados. El ultimo con el que me ha sucedido esto es con el Nick Furia de James Robinson y ACO, un cómic que por un lado tenia muchas ganas de leer gracias a su equipo creativo de lujo, pero que por otro lado me recuerda que seguimos teniendo que soportar al hijo de Nick Furia como reemplazo de su padre (que sigue perdido en el limbo editorial) y que series como estas no son mas que otro clavo en el ataúd del autentico Furia. Pero pese a todo he tratado de mantener la mente abierta a la hora de leerme este primer numero y esto es lo que me he encontrado.

Al menos en la portada se han acordado de los clásicos

La sombra de Nick Furia es gigantesca y alargada, pero eso no amedrenta a su hijo a seguir los pasos de su padre como agente de S.H.I.E.L.D. y seguir haciendo lo que aquel siempre hizo, mantener el mundo a salvo utilizando todos sus recursos y los de su organización para seguir la lucha eterna contra una Hydra que esta mas viva que nunca. Una lucha en la que hará nuevos enemigos y lo arriesgara todo para que el mundo siga girando un día mas a la espera de la siguiente amenaza que sea necesario detener.

Y curiosamente ahora les da porque no se parezca tanto a Samuel L Jackson

Cinco años después de ser introducido en la miniserie Battle Scars, parece que por fin alguien Marvel se ha dado cuenta de que no habían hecho realmente nada con Marcus Johnson/Nick Furia Jr mas allá de utilizarle como secundario mientras Phil Coulson o Maria Hill ocupaban el lugar que en teoría debería haber ocupado Jr (lugar que realmente a quien pertenece es al autentico Nick Furia…) Una situación que ya empezaba a ser algo ridícula y que parecía indicar que nunca hubo ningún plan detrás de su creación mas allá de hacer que todos los Nick Furias de la editorial se pareciesen al cinematográfico con la cara de Samuel L Jackson. Pero hay que reconocerle a Marvel que, pese a la tardanza, al menos han sabido escoger bien a quien encargarle la tarea de intentar que un personaje plano y vacío como este se convierta en alguien interesante.

Podría haber sido peor, podría haber sido como los retconeos de Hawkman

Y es que básicamente James Robinson es el único motivo que me impulso a darle una oportunidad a esta nueva serie. A lo largo de su carrera Robinson ha demostrado lo bien que se le da eso que a veces parece tan complicado de dotar a sus personajes de una autentica personalidad y de arreglar a aquellos que durante demasiado tiempo habían sido poco mas que un nombre y un traje. Y para ello el escritor se encuentra en un momento perfecto en su carrera, una vez recuperado de sus problemas personales lleva una racha en la que ha demostrado que esta tan en forma como siempre como pudimos disfrutar en su (demasiado corta) etapa en Scarlet Witch/La Bruja Escarlata. Aunque es cierto que en este primer numero no hemos podido apreciar mucho su trabajo ya que como presentación nos hemos encontrado con una historia que es poco mas que una anécdota que nos presenta a los personajes y el escenario y que quizás sea una indicación de que Robinson va a mantener la estructura de su anterior serie a base de historias mas o menos autoconlusivas.

Lo que nos quita nadie es que esto es una gozada visualmente

Pero si en el apartado de guion no hemos encontrado nada especialmente destacable, si hablamos del apartado gráfico de este primer numero ya es una historia completamente diferente. El trabajo realizado aquí por el equipo formado por el dibujante ACO, Hugo Petrus a las tintas, Rachelle Rosenberg en el coloreado y Travis Lanham en la rotulación, ha sido de quitarse el sombrero. ACO y Petrus han sabido dotar al personaje de un estilo y una elegancia que yo no recordaba haber visto desde que Steranko se encargo de convertir al autentico Furia en una estrella. Una labor en la que ha sido imprescindible ese coloreado casi “pop” de Rosemberg que hace que resulte difícil apartar la vista de las paginas. Un apartado gráfico en el que por una vez quiero destacar incluso el trabajo del rotulista, ya que pese a que Petrus aquí no hace un trabajo excepcional y parece recurrir a onomatopeyas prediseñadas, se agradece mucho el trabajo que ha hecho para integrarlas en el dibujo sin que estas canten como un pegote como hacen otros presuntos “profesionales” del tema cuyos “trabajos” en los últimos meses casi me han dado ganas de llorar. Toca editar: Según el propio ACO el trabajo de las onomatopeyas lo ha realizado el mismo, así que los agradecimientos a quien tocan, que sigue siendo de agradecer que se cuide este apartado que es tan importante para el disfrute completo del cómic

La pena es lo bien que podría haber estado este equipo creativo en algún proyecto mas interesante

Como diría Diógenes, es demasiado pronto para juzgar este cómic, aunque me fio bastante del equipo creativo y estoy seguro de que de aquí saldrá un cómic como poco entretenido. Pero me da mucha pena ver que un equipo tan bueno se desaprovecha en un proyecto como este con un personaje de tercera fila cuando serian perfectos para encargarse de un personaje como el Doctor Extraño (que ha acabado en manos de Dennis Hopeless, sigh) o porque no, del autentico Nick Furia, pero hace tiempo que desistí de intentar entender las decisiones editoriales. Así que ahora tocara esperar y ver si Robinson ACO y compañía consiguen eso que a mi me parece imposible, que Marcus Johnson/Furia Jr se convierta en un personaje interesante, mientras no muy en el fondo mi lado mas mezquino desea que esto fracase (Lo siento por los autores pero es así) para que se acelere un poco el regreso del único e inimitable mejor superespia de Marvel.

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