Ardian Syaf es un dibujante de Indonesia cuyo trabajo en X-Men Gold no me pareció que estaba a la altura del de Marc Guggenheim, que desplegaba en el cómic un cariño por los personajes como hacía años que no veía -desde los tiempos de Jason Aaron o el mismo Chris Claremont, vaya-. Lo cierto es que el cómic me gustó y me dejó con ganas de más, pero lo que no esperaba era que aquel dibujante hubiera estado metiendo guiños de carácter político en el cómic.

Jew-elry al lado de la cabeza de Kitty. Una sutileza embriagadora.

Porque vamos a ver, estamos acostumbrados a ver a Cristina Pardo y Marhuenda en Capitán América, porque al fin y al cabo esas referencias las reconocemos. Pero cuando el dibujante es de Indonesia, pues como que vemos un 212 o un 51 suelto pues como que ni nos suena. Pero para un indonesio, eso tiene un significado muy claro. Si pones un cartel grande con un 212, abajo un mensaje de “We Support our Troops” y justo debajo a un tipo con una camiseta en el que está escrito el 51, lo subliminal se empieza a tornar muy directo… Si eres indonesio o si conoces la actualidad política de allí. Actualidad que cuenta -o eso he creído entender, que el traductor de Google no es fiable con estas cosas- como el 2 de diciembre del año pasado hubo una manifestación en contra del gobernador de Jakarta por blasfemar contra el Corán y pidiendo que lo metieran en la cárcel. Parece ser que Ahok -el gobernador en cuestión- citó el versículo 5:51 del Al Maeda, que por lo visto viene a ser una de esas cosas poco inteligentes para un político porque sacado de contexto viene a decir que un musulmán no puede fiarse de los líderes cristianos o judíos… Y claro, en Indonesia eso ha sentado como una patada en el culo.

Sí, se acabó la mamarrachada de “no somos humanos, somos mutantes”. ¡Ya era hora!

Supongo que Ardian Sayf quería hacer un guiño equiparando las protestas de su país al conflicto antimutante de los cómics y por eso ha metido esa viñeta, pero la cosa es realmente desafortunada porque alguno puede pensar que está encarando a una judía -Kitty- contra los que que llevan el 51 y los que “apoyan nuestras tropas”, lo cual envía un mensaje un tanto chungo que no es de extrañar que a Marvel no le haga ni la más mínima gracia y haya decidido borrar todos los mensajitos del cómic y presumiblemente apartar al dibujante de la serie. Que una cosa es sacar a Nicole Kidman haciendo de jefa de SHIELD y otra cosa es meterse descalzo en jardines llenos de jeringuillas usadas y botellas rotas. Pero el primer número de X-Men Gold es muy recomendable, vaya.

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