La Odisea de Batman y Neal Adams – Episodio 4

Regresamos una semana más a este manicomio dirigido por Neal Adams en el que se ha convertido la vida de Batman. La historia cada vez es más desquiciada y eso que hasta ahora no hemos visto ni la mitad de hasta donde fue capaz de llegar Adams con el guion de Batman: Odyssey. Si lo visto hasta el momento parece una montaña rusa que va de cabeza hacia los abismos de la locura, puedo asegurar a los sufridos lectores que aun aguantan ahí que lo más delirante aun está por llegar.

Batman inspira una confianza en esta imagen, tiene una cara tan sana y tan cuerda…

La primera sorpresa nos la encontramos nada más empezar a leer el comic. No hay ninguna escena del Bruce Wayne descamisado hablando al lector. ¿Se pasó Neal Adams con el número de páginas y recortaron por donde menos importaba? ¿Le falta la primera página a mi copia? Quién sabe, sea como sea no es algo que vaya a echar mucho de menos… Pero volvamos a donde nos habíamos quedado. Batman acaba de darse cuenta de que algo no va bien con el Acertijo, que de hecho ese hombre… ¡No es el Acertijo! Batman se ha dado cuenta de que al golpearle su guante se ha quedado lleno de maquillaje, sin motivo aparente parece darse cuenta de que en realidad es un criminal llamado Reuben Irons, aunque en la segunda viñeta le llama Reuben Blades… ¿Esta Batman haciendo chistes a costa del músico Ruben Blades?

Irons, Blades… que más da, a esto ya no se le puede pedir que tenga sentido

A estas alturas ya no quiero ni saberlo… Batman agarra la cara del criminal y se la arranca, efectivamente llevaba una máscara, y bajo ella vemos… una cara idéntica. Está bastante claro que Neal Adams en esta serie se ha esforzado lo mínimo.

¡No me jodas! ¡La cara bajo la máscara es igual que antes!

El tal Reuben da un salto hacia atrás, no queda claro cómo pero se ha quitado las esposas, y ha sacado de su chaqueta un revolver enorme y una bomba… ¿Pero los policías de Gotham no registran a la gente cuando les detienen? ¡Que no hablamos de que llevase algún artefacto miniaturizado debajo de una uña falsa, que lleva un pistolón debajo de la chaqueta!

Espero que la vigilancia de los aeropuertos este al cargo de los federales y no de los policías de Gotham

Lo haya sacado de donde lo haya sacado, Reuben no duda en utilizar sus armas, el explosivo es desviado por un batarang de Batman y explota sin hacer daño a nadie, pero a continuación Reuben dispara su pistola y pese a que Batman había lanzado un segundo batarang para desarmarle lo único que ha conseguido es desviar el tiro y que este atraviese a la pobre hijita del científico.

Menuda mierda de desvío…

Batman al presenciar eso pierde la cabeza, su mente comienza a vagar por los recuerdos del momento en el que sus padres fueron asesinados y la culpa por no haber sido capaz de salvar a esa niña.  Es entonces cuando Reuben aprovecha eso para golpear a Batman, algo que no debió haber hecho… Batman comienza a golpear sin piedad al criminal como si quisiese matarle mientras le repite que le odia y que odia que este con vida. Paliza que dura cuatro páginas en las que hacia el final el Comisario Gordon trata de imponer algo de cordura en este Batman tan enajenado, demostrando una vez más que es uno de los pocos personajes cuerdos de toda esta historia.

¡Zas, en toda la boca!

En ese momento Batman se da cuenta de que la prensa está allí, normalmente me preguntaría que como les ha dejado pasar la policía, pero teniendo en cuenta que se trata de los mismos policías que detuvieron al falso Acertijo y no se dieron cuenta de que llevaba encima un revolver y una bomba… Pero estoy divagando. Batman agarra al reportero y le quita la cámara, saca un primer plano del falso Acertijo todo magullado y se la devuelve al reportero y se dispone a seguir golpeando al falso Acertijo.

Ala, toma, foto tuenti

En ese momento escuchan a los paramédicos decir que la niña está viva, que el tiro solo la ha rozado y que se pondrá bien, lo que consigue enfriar los ánimos de Batman pero no los del Comisario, que sigue preocupado por esos arranques de ira de Batman. Este mientras tanto va a buscar a Talía, que se ve que había decidido pasar de toda la bronca. Batman quiere saber quién es ese misterioso enemigo que ha orquestado todo esto, y obviamente su principal sospechoso no es otro que Ra’s Al Ghul. Pero Talía se ríe ante esa idea, dice que su padre no le quiere muerto, que de hecho ni siquiera ese misterioso enemigo le quiere muerto al menos no de momento. De ahí saltamos, creo, hacia adelante en tiempo de regreso a la batcueva, aunque igual es un flashback, en esta serie cuesta ubicarse. Bruce está haciendo ejercicios en el potro mientras conversa con Alfred y este aprovecha para hacerle unos gestos de los que yo la verdad no sé qué pensar…

Prefiero no decir nada…

Yo ya no sé si realmente estoy leyendo esto o si estoy tirado en el suelo drogado perdido imaginándome este comic, es todo tan absurdo que no puede ser real. En ese momento Robin regresa a casa al mismo tiempo que Deadman aparece volando por ahí. Este se dedica a gritarle a Bruce que tiene que decirle algo a Robin, que tiene que avisarle, pero se ve que Deadman ha olvidado que es un fantasma y que en condiciones normales nadie puede verle ni oírle. ¿De qué trata de advertir a Robin? Casi que prefiero no saberlo.

Igual esta frustrado al ver en lo que se ha convertido Neal Adams…

Bruce y Alfred reanudan su conversación una vez que Robin se ha marchado, Alfred le habla de algo que ha prometido no decir, un secreto que le prometió a Thomas Wayne que jamás contaría. La reacción de Bruce es, por decir algo, pintoresca. Se echa a reír y a decir cosas sin sentido, diciéndole también que al ver que como estaba perdiendo el control debió mandar a paseo la promesa al Dr. Wayne y contarle ese dichoso secreto ¿Pero de que va todo esto? Para eso tenemos los flashbacks.

Jajaja, un secreto, que divertido…

Volvemos a los muelles, justo a la conversación entre Batman y Talía. Esta lleva en las manos un álbum de fotos que Batman dice parecerle familiar, ella admite haberlo robado de la mansión Wayne la última vez que estuvo allí, Batman por toda respuesta le muestra una grabación de las cámaras de seguridad en la que se la ve robando dicho álbum. Talía hace caso omiso de la chulería de Batman y saca una foto del álbum preguntándole a Batman si la reconoce. Batman se reconoce a sí mismo en una fiesta infantil y junto a él… Talía. Batman se queda a cuadros, no recordaba que él y Talía se habían conocido de niños, pero no es la única sorpresa que había en ese álbum.

Eran amigos de pequeños y ni se acuerda, menudo detective…

Talía le enseña una segunda foto que los lectores no llegamos a ver pero Batman si, y esta le sorprende aun mas que la anterior. Pero mientras hablan del tema aparece aquel segundo Man-Bat que tanto aterrorizaba a Kirk Langstrom y le roba el álbum de fotos a Talía. Batman tarda en darse cuenta de que este hombre murciélago no es el Dr. Langstrom. Pero mientras Batman trata de entender que está pasando aparece un tipo enorme con un traje que recuerda vagamente al de Batman y comienza a golpear a este monstruo desconocido.

Al menos no le ha dicho que es el Man-Bat de Zur-En-Arrh…

Talía le arrebata el álbum de fotos al nuevo Man-Bat y este sorprendentemente comienza a suplicarle que no haga caso, que no entiende lo que esta pasando, pero no tiene tiempo de seguir hablando porque este pseudo-Batman vuelve a golpearle. Y por si las cosas no fuesen ya lo bastante absurdas es en ese momento cuando aparece una especie de niño con cola disfrazado de Robin ¿Qué puñetas está pasando aquí?

Tú eres Batman y yo tengo un rabo que me arrastra por el suelo, la de chistes que harán a nuestra costa

Y cuando parece que las cosas no pueden degenerar mas, de las profundidades de las aguas salta una gigantesca manta raya que se posa sobre el suelo de los muelles y apuñala con su cola al monstruo murciélago que mientras cae da a entender que en realidad era Ubu, el fiel lacayo de Ra’s Al Ghul. ¿Pero de donde ha surgido esa manta raya?

El ataque de la Manta Raya apuñaladora, no sé cómo no existe aún una película así

Pues la manta raya la ha enviado Aquaman, que pasaba por ahí con un nuevo traje y un nuevo peinado (que preferiría no haber contemplado jamás) y al ver lo que pasaba decidió que había que matar al monstruo murciélago. Pero Batman no va a consentir que esto acabe así, por lo que se lanza hacia el mar aparentemente para tratar de rescatar al misterioso monstruo murciélago que podría ser o no ser Ubu.

Aquaman, me da tanto asco verte así que prefiero irme yo al fondo del mar

En este cuarto numero ya empezamos a ver la autentica magnitud de esta serie, aunque puedo asegurar que aun no hemos llegado a ver ni por asomo el fondo de este abismo al que Neal Adams está arrastrando a Batman. ¿Qué hay en el fondo? Puedo asegurar a mis lectores que hubiera preferido no contemplarlo jamás, pero ya lo iremos viendo poco a poco en las siguientes entregas de esta saga.

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Gabriel
Gabriel
03/10/2012 18:10

jjajajaj la verdad me mori de risa con tu critica, todo es verdaderamente absurdo en este comic, una lastima la decadencia del gran Neal Adams