El día de Junji Ito – 10: Splatter Film

La miel, ese dulce manjar que nos proporcionan las abejas. La droga a la que es adicto Winnie Pooh. El ingrediente fundamental de la bebida de los Dioses Nórdicos… ¿Qué pasaría si fuese algo peligroso? ¿Qué sucedería si pudiese provocarnos algo más que un subidón de azúcar? Como siempre es Junji Ito quien tiene las respuestas a estas preguntas que solo él se hace. Así que veamos como de peligrosa puede ser la miel en Splatter Film.

Si Winnie Pooh supiese lo peligrosa que puede ser la miel… 

Todo comienza cuando Ogi regresa a Japón de su viaje a las selvas de Sudamérica. Este les cuenta a Sugio como se perdió en la jungla y acabo encontrándose con una pequeña tribu perdida, quienes le trataron como a un invitado de honor. Estos habitantes de la jungla le obsequiaron con toda clase de suvenires, entre ellos una jarra llena de la miel más deliciosa que nadie jamás haya probado. Pero esta miel no solo era deliciosa, también era muy difícil de conseguir, solo se obtenía de unas plantas de la región y muchos perdían la vida al tratar de conseguirla, pero por su sabor valía la pena el riesgo.

Ogi les ofrece a Sugio un poco de esa miel, pero no sin antes recordarle la advertencia que le hicieron los habitantes de la jungla, “Cométela pero que no te pillen haciéndolo”. Su amigo se ríe, dice que quien le va a pillar, si los dioses de la miel o el gran oso pooh. Tras esto prueba un poco de la miel y se queda asombrado, es lo más sabroso que ha probado nunca, y quiere más. Pero Ogi se agarra a la jarra de miel como Gollum al anillo único, la miel es suya y considera que ya ha tomado suficiente.¡Es mi tesssssoro!

Sugio regresa a su casa pero tiene un hambre que nada puede saciar, todo lo que come le parece basura en comparación con la miel, por lo que unos días más tarde regresa a casa de Ogi acompañado de mas amigos para volver a probar la miel. Allí no parece haber nadie, así que entran por una ventana y registran la casa. Allí encuentran la jarra de miel y todos prueban un poco, el efecto es el mismo en todos, están enganchados. Pero Yue huele algo raro, algo que viene del dormitorio, entra en él y lo que ve allí la deja a cuadros.

Mmm, aquí huele raro…

En la pared del dormitorio hay una especie de plasta pegajosa aplastada contra la pared. Esta se desprende y cae al suelo y se fijan que hay restos de pelo, de algo que parecen huesos e incluso una de las camisetas de Ogi. ¿Qué coño ha pasado? ¿Cómo ha quedado Ogi aplastado de esa manera contra la pared? Los chicos salen de allí corriendo, no quieren verse implicados en lo que sea que haya pasado, pero no se van sin llevarse la jarra de miel. Pero Sugio se lleva algo más, un plano que Ogi había traído de su viaje.

¡Zasca!

Una vez fuera de allí se reparten lo que queda de la miel y siguen comiéndola tranquilamente. A la teoría de que esa cosa aplastada de la casa fuese Ogi no le dan mucho crédito, y después de todo tienen la miel, no les importa nada más. Lo único que les preocupa es que tras probarla todos los demás alimentos les parecen una mierda en comparación y se preguntan de dónde consiguió Ogi la miel. Entonces sucede lo no tan inesperado, uno de ellos es repentinamente aplastado contra la pared como una mosca.

¡Zasca!

Ya no pueden evadir la verdad, ahora ya saben que la cosa aplastada de la casa de Ogi era el propio Ogi, y que lo que fuese que le sucedió ahora le ha sucedido a otro de ellos. La misteriosa advertencia de los nativos empieza a tomar fuerza, algo les ha pillado comiendo la miel y les ha castigado. Sin saber muy bien que hacer salen de allí u se sientan en la calle a pensar. Empiezan a creer que están colocados, que nada de lo que están viendo es real. Una de las chicas del grupo no puede creer que el sabor de la miel sea solo producto de un colocón, prueba un poco mas y… ¡SPLAT! Ella también es aplastada contra el suelo.

 ¡Zasca!

A los tres supervivientes no les queda más remedio que aceptar de una vez, y mira que les ha costado, que todo es culpa de la miel. Aunque no todos se lo toman tan en serio, pero igualmente se separan y cada uno regresa a sus casas para pensar en qué hacer. Semanas más tarde Sugio y Yue empiezan a parecer cadáveres andantes, apenas no han podido comer nada tras probar la miel. También comentan que en las noticias han aparecido más casos de gente aplastada aparte de sus tres amigos y se preguntan que de donde habrán salido. No tardaran en conocer la respuesta.

Si me hubiese enganchado a la heroína no estaría tan mal…

Kameda, el otro superviviente del grupo, ha estado realizando experimentos con la miel para ver en qué condiciones puede ser uno pillado comiéndola y ser aplastado. Pero no ha llegado a ninguna conclusión que le permita consumirla sin peligro. Pero lleva tiempo sin probarla y apenas le queda, así que empieza a sentirse capaz de librarse de la adicción. Pero sus amigos no son tan fuertes. Yue prueba un poco y no le sucede nada, Sugio al verla no se puede contener y da un buen trago a su botella ¡SPLAT! Sugio ha sido pillado probando la miel cuando segundos antes Yue había hecho lo mismo sin consecuencias. Definitivamente no hay forma de estar a salvo, parece cuestión de suerte.

¡Zasca! 

Pero esta vez Yue ha creído ver algo, algo enorme que salió de la nada y aplasto a Sugio contra el suelo. A Yue le entra una risa histérica y cree ver una forma de estar a salvo, corre hacia el rio y se introduce en el convencida de que en el agua no podrá ser aplastada, prueba un poco más de la miel y entonces Kameda ve como algo enorme cae del cielo y ¡BOOOOOM! (El sonido es diferente al estar en el agua) Yue muere aplastada como los demás.

¡Zasca! (Jamás fue tan fácil escribir pies de foto)

Pero aquí no ha terminado todo, entre los restos de Sugio Kameda encuentra la cartera de este, en ella está el plano que se llevo de casa de Ogi, el plano que señala la localización de las plantas que producen la miel. Así que un mes más tarde nos encontramos a Kameda en Sudamérica, pretende localizar esas plantas y llevarse de vuelta a Japón toda la miel que pueda. Allí encuentra un gigantesco y monstruoso árbol cuyo tronco está salpicado de personas aplastadas. De sus ramas cuelgan unas cosas enormes parecidas a estrellas de mar, muy similares a la sombra que vieron él y Yue, y que se balancean como si estuviesen vivas.

Y yo que a un árbol con esa pinta no me acerco ni a mil metros…

Pero a Kameda poco le importa eso, puede oler la miel, sabe que ha llegado al lugar correcto, se acerca al tronco del árbol, saca su navaja y la hunde en el tronco. Del corte en este comienza a surgir la miel (Y no soy experto en el tema, pero juraría que NO es así como se consigue la miel…pero bueno) Kameda la prueba y una de esas cosas gigantes que cuelgan de las ramas se lanza hacia él, tras lo cual solo escuchamos un sonoro ¡SPLAT! Que se pierde en la jungla.

Y un ¡Zasca! Final…

¿Pretende Junji Ito avisarnos de los peligros de las adicciones? ¿Era su intención con esta historia prevenirnos del excesivo consumo de azúcar? ¿O quizás, solo quizás, lo que le sucede es que está muy mal de la puta cabeza?

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Nefando Nicasio
Nefando Nicasio
14/12/2011 15:06

En realidad es un aviso sobre el peligro de los chicles, que se hacen a partir de la resina de los árboles.