Para el siguiente número en el que aparece Gwen, el 38, ya hemos descubierto que el padre de Harry Osborn es un empresario llamado Norman que no tiene muchos escrúpulos, y que hasta llega a golpear a Spiderman por la espalda -con su propio puño, debe de ser el suero del duende- y hasta a intentar matarlo con un rifle, sin que Spiderman sea consciente de ninguno de los dos incidentes.

Y sí, estamos ya en la última historia de Spiderman hecha por Ditko y el fin de su Gwen Stacy. Tras una lamentable escena de Peter preguntando a Ned Leeds por Betty -si has cortado, has cortado, déjala ya en paz- tenemos una escena de Flash y Harry encontrándose con Sally y Gwen, que los califica como los dos miembros fundadores del club de odiadores de Peter Parker. La escena que viene a continuación es bastante famosa y la gente ha interpretado muchas cosas a través de ella, así que vamos a examinarla con atención; primero tenemos a unos estudiantes manifestándose por la manifestación que se va a dar esa noche, y que intentan forzar a Peter a llevar una pancarta. Peter dice que no tiene tiempo ni nada sobre lo que protestar, a lo que ellos le preguntan que si es que es un fanático religioso o algo, que si no está interesado en salvar el mundo y que al final es «una excusa para saltarse clases y tal vez que les saquen una foto para Newsweek». Si os digo la verdad, no sé exactamente que tenía en mente Ditko para esta escena, porque aunque para entonces compartía crédito como guionista y siendo éste el último número de Ditko, no me extrañaría que el diálogo estuviera un tanto cambiado. Flash ve la escena y le dice a Gwen y Harry que Peter está con los manifestantes, cosa que sorprende a Harry mientras que Gwen, con mejor ojo, les dice que no está con ellos, que se va. Los manifestantes le prometen a Peter apoyarlo cuando vaya a protestar, pero el se niega, con lo que ellos lo llaman reaccionario y lo llaman fan de «Lawrence Welk».

Por lo visto, Lawrence Welk era un acordeonista que tuvo su propio programa de televisión entre los 50 y 80, y que trató por todos los medios de crear un programa de música ligera y de mero entretenimiento en contraposición a la música que estaba de moda en aquel momento, como la canción protesta o esos melenudos salvajes de los Beatles, el degenerado Elvis Presley o esos horribles Rolling Stones. Flash le echa en cara no ser capaz de coger una pancarta, preguntándole si nunca pierde los nervios, Peter responde que con un cero absoluto como él, no. Mientras se van, Harry le pregunta a Flash por qué no le ha pegado a Flash, que le anima a hacerlo él mismo. Harry, como buena rata cobarde que es, le dice que no lo hará porque tiene miedo de que Peter se haga daño. Por su parte Gwen no dice nada y piensa «Da igual lo que digan los demás, hay algo tan fuerte, tan orgulloso en Peter Parker»… Más tarde, cuando Harry vuelve a burlarse a espaldas de Peter presumiendo de padre científico, Gwen se lamenta «no puedo dejar de sentir lástima por Pete, ojalá dejaran todos de meterse con él». Y hasta aquí la Gwen Stacy de Steve Ditko.

Para el siguiente número, el primero de John Romita, Gwen trata de hacer que todos se lleven bien con Peter pero él está ensimismado otra vez con la tía May, con lo que todos se cabrean. Sin embargo, y como en este cómic es cuando se pone todo el hincapié en los Osborn, Harry ha tenido un encontronazo con su padre y se siente mal, cosa que Peter nota, se pone a hablar con él y… Bueno, de fondo vemos a Gwen contemplando la escena sorprendida y pensando que igual ésto le vendrá bien… Menuda pájara, ¡es ella la que trata de seducir a Peter Parker! ¡Si es que a este tipo lo marean como quieren!

Pero llegados a la hora de las conclusiones, es más que obligado admitir que la transición de la Gwen de Ditko a la de Romita no es brusca, porque realmente el personaje ya iba diciendo arre y so en cada una de sus apariciones. En un principio Gwen, al margen de lo que dicen Harry y Flash, se siente atraida por Peter por lo que todas, por su cerebrito, pero poco a poco va viendo que hay algo más en él, algo secreto y viril que la vuelve loquita, todo ello espolvoreado de incidentes que la hacen ponerse de los nervios. Pero la realidad es que el personaje es una lagarta estereotipada, que tiene a todos los chicos del campus comiendo de su mano pero decide ir a por el único que no le hace caso, nuestro perdedor entrañable. No sé hasta que punto era la intención de Ditko el que Gwen acabara con Peter, porque al fin y al cabo era el propio dibujante el que estaba más empeñado en que el chaval nunca destacara sobre los demás, porque era lo que permitía que la gente se identificara con él. Si se convierte en el rey del baile, ya nada es lo mismo, Peter ya no sería uno más pero con un oscuro secreto. Muchas cosas cambiarían con el cambio de dibujante, y para muchos la quintaesencia de Spiderman está en esa nueva encarnación, pero personalmente… Yo me quedo con Ditko, y me muero de curiosidad por saber que clase de personaje habría acabado siendo Gwen Stacy de haber seguido él en la serie.

Entre Betty y Peter quedaron sentimientos pendientes. Cuando el matrimonio de ella se complicó, hasta tuvieron una aventura extramatrimonial breve.
Ditko era reaccionario hasta decir basta, por lo que sé. Stan Lee también tuvo una época muy facha, hasta escribió los tres cómics del Capi de los 50 (el «Commie-Smasher», ponía en las portadas). Luego Lee se moderó en los 60 debido en parte a que su público eran estudiantes.
Es evidente que la escena de la mani quiere pintarlos como unos cantamañanas que se merecen un guantazo.
Gwen no era una mala de culebrón con Ditko y tanto Harry como Flash eran tridimensionales. Yo personalmente creo que Romita hace bien sacando a Peter de su eterno ensimismamiento.
Lawrence Welk (1903-1992) aparte de un acordeonista fue Director de Orquesta en la epoca en que las orquestas (Big Bands) triunfaban.
Entre 1956-72 consiguio colocar 42 albumes en el top 100 de los mas vendidos con una cancion que fue numero 1, «Calcuta», y su programa de variedades duro de 1955-1971 en la ABC y de 1971-1982 en televisiones locales (Syndication, que en España debe ser lo equivalente, salvando las distancias, a las televisiones Autonomicas) e incluso las reposiciones a dia de hoy tienen bastante audiencia.
Esto en cuanto a la lista Billboard que es la mas importante a dia de hoy. Pero antes de su creacion ya habia colocado canciones en el top 100 de otras listas, empezando en 1938 hasta 1953.
En definitiva uno de los grandes de su generacion de la era dorada de las Big Bands.
Una era en que los directores de orquesta se llevaban todo el merito por encima de los/las cantantes solistas, como dato curioso decir que Frank Sinatra empezo en una Big Band que tuvo varios exitos en el top 30, pero que no se le contabilizan oficialmente a él si no a su director de orquesta Tommy Dorsey.
El exito de cantantes en solitario como Bing Crosby (que aparte de cantante tambien era director de orquesta) y Perry Como entre otros, hizo que se reconociera el merito de los cantantes y que las orquestas fueran desapareciendo poco a poco, llegando despues la epoca de las bandas adolescentes y del Rock.
El español Xavier Cugat tambien fue uno de los grandes directores de orquesta de USA durante esa era.