El Caballero Luna acaba de recibir su cuarto relanzamiento en pocos años, con un nuevo número uno y un retoque en el título por supuesto, pero por suerte con Jed Mackay al frente del personaje una vez más. Porque sería una auténtica tragedia perder al escritor que mejor ha entendido al personaje en los últimos tiempos. Y con él regresa también Debmalya Pramanik, quien se encargó de dibujar algún número que otro en anteriores volúmenes y que aquí me ha sorprendido de forma espectacular por todo lo que ha sido capaz de hacer en este nuevo debut que en realidad es un nuevo capítulo en la vida de un héroe complejo al que han maltratado casi más en el mundo real que en las páginas del cómic.

Marc Spector es un débil y apocado repartidor de correo en una gran empresa, uno que a duras penas es capaz de realizar su trabajo, que recibe broncas constantes y que día tras día sigue siendo incapaz de entregar una carta muy especial que no sabe a dónde llevar. O al menos eso cree él, ya que la realidad es que ha sido capturado por la Agencia Bizantina, una organización terrorista internacional, que a través de las habilidades de uno de los viejos enemigos de Spector le han sumido en una fantasía para extraer de su mente un secreto que necesitan con urgencia. Pero el Caballero Luna no es la clase de persona a la que se pueda doblegar indefinidamente manipulando su mente, ya que se ha pasado más de media vida luchando para separar la realidad de los espejismos que ha ido creando su fragmentada psique, y cuando este se libere de ese control, que Konshu pille confesados a sus captores…

No deja de maravillarme la capacidad de reinvención de Jed Mackay, quien tanto con el Doctor Extraño en su día, y cómo sigo añorando esa etapa, como con el Caballero Luna, siempre ha sido capaz de mantener frescas las series, manteniéndose fiel a sus personajes, e incluso cuando ha recurrido a grandes artificios como “matar” a sus protagonistas, lo ha hecho de tal forma que han salido grandes historias. Y en este primer número de Marc Spector: Moon Knight lo ha vuelto a lograr, soltándonos en medio de una situación surrealista que seguro que hizo temer a mucha gente que volvíamos a sufrir una etapa de “qué loco está el Caballero Luna”, para aclararnos en este mismo cómic que no es así, que en realidad le han metido en una trampa que tiene mucho más que ver con El prisionero, la serie de TV británica, que con Alguien voló sobre el nido del cuco.

En este sentido Mackay ha sido muy inteligente y muy cruel al mismo tiempo. Porque tras los ingentes esfuerzos que ha dedicado para reconstruir al Caballero Luna y convertirlo de nuevo en un personaje coherente, tras años de maltratos por parte de equipos creativos que lo único que parecían saber de él es que estaba muy loco, no me cabe duda de que él también estaba muy harto de esa caracterización tan superficial que tanto daño ha hecho al personaje. Y aquí por un momento nos hace creer que él mismo ha caído en esa trampa facilona, que íbamos a tener que sufrir otra etapa sin saber qué era real y qué no, tan solo para aclararnos inmediatamente a qué atenernos y provocarnos un pequeño sobresalto y un gran alivio.

Otro aspecto que me ha gustado mucho de esta nueva etapa es cómo se sigue jugando a rescatar elementos del pasado del personaje, ya que ese secreto que los villanos se encuentran tan desesperados por extraer de la mente del Caballero Luna entronca directamente con su etapa más clásica, y parece indicar que al grupo de Spector se le va a añadir alguien más. Algo a lo que se suma esa coalición de villanos entre la que se encuentran algunos viejos enemigos de Daredevil y un inesperado y poco de fiar aliado, que nos recuerda que Mackay a día de hoy es uno de los mejores autores a la hora de jugar con la continuidad y que nos recuerda que recurrir a la extensa historia del Universo Marvel no es ningún lastre cuando se sabe lo que se está haciendo.

En el apartado gráfico también estamos de suerte, ya que en esta ocasión nos reencontramos con un viejo conocido de la serie, Debmalya Pramanik, quien ya se había encargado de algún número suelto que otro y algunas portadas, pero que aquí se ha superado a sí mismo. Su estilo es bastante continuista con respecto a sus predecesores en el sentido de ser un artista que domina el uso de los claroscuros y la acción, elementos imprescindibles a la hora de dibujar un personaje como este. Pero donde me ha dejado con la boca abierta es con lo gran narrador que es y la forma en la que utiliza su imaginativa composición de páginas para ayudar al fluir de la historia.

Aquí este alterna retículas de viñetas extremadamente restrictivas que provocan una tensión enorme que libera en viñetas a toda página que nos muestran la realidad de lo que está sucediendo. Además juega constantemente con el simbolismo del personaje, recurriendo muy a menudo a introducir, a veces de forma muy sutil, lunas crecientes y menguantes tanto como parte del escenario como dando forma a las propias viñetas. Un uso que se va acentuando cada vez más y de forma más espectacular (a lo que ayuda mucho el increíble trabajo de Rachelle Rosenberg al color) hasta llegar al clímax de este primer número, casi como si fuesen una cuenta atrás que nos indica lo que vamos a presenciar. Así que espero que Pramanik se quede una buena temporada al frente de la serie y que sea capaz de seguir sorprendiéndonos con su arte.

Y mientras que con otros equipos creativos tendría alguna duda que otra, en este caso estoy convencido de que esto no ha sido más que el comienzo de otra gran historia del personaje. Una que sin duda voy a disfrutar tanto o más que las anteriores y en la que por un lado el Caballero Luna demostrará que a estas alturas ni los dioses deberían atreverse a jugar con su mente, y por otro que Jed Mackay, pese a sus bajones en series de grupos, seguirá dándonos aquí un cómic sólido, emocionante y divertido que espero que dure muchos años, aunque tengamos que aguantar una docena de números uno más.

Tengo que leer más a menudo Moon Knight, pues me pierdo cosas guapas.
Cuando pienso en Caballero Luna atrapado en ilusiones me acude a la mente Morfeo, un villano clásico suyo que era incapaz de dormir pero generaba sueños lúcidos temibles.
Mr Fear es ambién una opción interesante pues se le suele considerar un villano cutre del primerizo Daredevil. Así remonta.
Por cierto he leído Dreadnoughts (el primero) y me ha gustado bastante.
La mejor historia clásica de Mr. Fear (creo recordar que recuperaron al personaje cuando lo de Miedo Encarnado) igual fue la de su muerte.
¿De qué Mr Fear? Porque ha habido 4 o 5 creo.
En realidad ha habido 4
Zoltan Drago DD#6
Forjador De Maquinas(Machinesmith)
DD#54
Larry Cranston DD#91
Alan Fagan Marvel Team-Up #92
Caballero Luna desde que esta en manos de Mackay es una de mis etapas favoritas del personaje, especialmente por como ha sido capaz de arreglar todos los destrozos sufridos por este durante años y al mismo tiempo construir una serie interesante.
A diferencia de Los Vengadores, el Caballero sí funciona con MacKay (algunos ya casi creían que Luna, más allá de alguna historia suelta u otras cosas relativamente cortitas solo funcionaba a largo plazo con Moench).
Habria que ver si funcionaria McKay guionizando los 4F un grupo de superheroes que en realidad funciona como la coleccion de cuatro personajes «siempre» fijos.
Yo de momento estoy muy contento con lo que esta haciendo Ryan North, aunque no me quejaría de que Mackay acabase allí. Pero como ahora se acaba su etapa en Vengadores espero que acabe ocupándose de algún personaje medio olvidado a ver si lo revitaliza como al Caballero Luna. Quizás la Bruja Escarlata o Daredevil.
Pena que no siguiese haciendo al Doctor Extraño (o a Clea, que estaría bien volverla a ver de prota aunque solo fuese en una mini, y no solo de secundaria). Estaría bien tenerlo al frente de alguna mini del Caballero Negro, el Hermano Vudú, el Hijo de Satán o el Doctor Fate. Tampoco me importaría verlo hacer algo con Wanda (peor que otros que la han escrito no lo va a hacer).
Uff… A Wanda la está usando fatal en sus Vengadores. Se flipa tanto con ella, que la hace aburridísima.
PowerMan & Iron Fist! …También estaría bien volver a tener un tebeo o dos de Wonder Man que no los escribiese un pederasta (Bueno, está el one-shot aquel de Michelinie con portada de Sienki…y antes todavía el número de Marvel Premiere, de Michelinie y Layton, con Ron Wilson al dibujo, y ya por el cambio de milenio la mini aquella de Avengers Two junto a La Bestia, por Stern y Mark Bagley …mini que curiosamente tenía de editor a Tom Brevoort).
Probablemente el problema de Mackay sean los grupos, que eso no lo tiene dominado aun, porque con su Patrulla-X me pasa como con sus Vengadores. Porque pese a que en esta serie hay un monton de secundarios, son eso, mientras que en series de grupo tiene que equilibrar las cosas para que todos tengan protagonismo y no se le debe dar igual de bien.
Pues ya ha completado McKay la frikada de guionizar un volumen con cada uno de los nombres clásicos de la cabecera: MK, Vengeance of…, Fist of Khonshu y ahora Marc Spector…
Para la siguiente (si es que sigue con el personaje) podría hacer un reciclaje/ «collage» de otros títulos reutilizados que tantos les gusta hacer en Marvel😅:
– Moon Knights
– Superior Moon Knight
– Moon Knight: The Midnight Mission
– The Death of Moon Knight
– Secret Moon Knight
– Infinity Moon Knight
– Marc Spector, Agent of Khonshu
Marc Spector Moon Knight (Special Edition) side by side with Shang-Chi Master of Kung-Fu.😅
Yo aún tengo la esperanza de que bauticen alguna cabecera con el latiguillo que Moench quería para el personaje inicialmente:
«The Macabre Moon Knight»