Hacia finales de los 60 Jack Kirby preparó el primer Ragnarok. Iba a ser un crepúsculo de los dioses como es debido, iban a morir todos los dioses, los lobos gigantes se iban a comer el sol y todo eso. Y después de eso ya se acabó Thor, ya se acabó Asgard y Loki y todos esos, porque íbamos a tener los Nuevos Dioses… Y por supuesto, aquello no pasó.
Y no pasó primero porque la Marvel de finales de los 60 ya no era la misma de apenas unos años antes, porque vendía cosa de 50 millones de ejemplares al mes y la idea de cerrar una serie que funcionaba para crear otra no se justificaba ni aunque crearas siete en su lugar. Podías hacer esas siete series nuevas, sí, pero queremos seguir teniendo a Thor en las estanterías todos los meses, porque Thor es un valor seguro, Thor funciona y hay que ordeñarlo hasta que deje de hacerlo. Y esta orden no solo venía del despacho de Stan Lee, también del de Martin Goodman y del de los que compraron Marvel en 1968, la Perfect Film and Chemical Corporation que los había adquirido con el único objetivo de convertir Marvel en la nueva Disney, para lo que se necesitaba unos personajes conservados en ámbar, inmutables, que no cambiaran jamás. Y así es como Hulk dejó de cambiar, Spiderman estuvo veinte años estudiando la carrera y Hulk se paseó dando tumbos por el desierto queriendo estar solo hasta que la serie estuvo al borde de la cancelación. Porque efectivamente, se vendería por todos lados que las cosas iban a cambiar para siempre y la palabra cambio se convirtió en un valor comercial, pero en la nueva Marvel lo único que la forzaba al verdadero cambio iba a ser el miedo a la muerte, el miedo a la cancelación.
Los yanquis tienen un dicho «si no está roto, no lo arregles». Quince años después de la frustración de Kirby por no poder hacer sus New Gods -pudo intentarlo poco después en DC Comics, pero la cosa no acabó del todo bien- Alan Moore escribía en «Blinded By The Hype: An Affectionate Character Assassination» todo un panegírico dedicado a Stan Lee que, como todo lo que ha escrito el de Northampton, ahora es mirado con lupa y venerado cual reliquia de Santo/Beato Panfilobobo de la Pataquebrá, pero cuyo mensaje era la mar de simple; los tebeos de Marvel funcionaron porque las cosas cambiaban, ahora que las cosas ya no cambian han perdido todo el interés. Iba Moore más allá, y hablaba de Roy Thomas y Chris Claremont como discípulos competentes de Stan Lee que habían entendido esto y creaban cambio en sus cómics, citando los 300.000 ejemplares vendidos de Uncanny X-Men como el caso claro de un cómic que cambiaba pero que ni de broma vendía tanto como lo hicieron los grandes éxitos de Stan Lee en su día. Había mucha amargura en aquel texto del guionista que iba a poner patas arriba el género de superhéroes en particular y el cómic en general, ya fuera en su Cosa del Pantano como en Watchmen, dos obras en las que pues sí, hay cambio porque hay miedo a la muerte.
Y es que Swamp Thing era una serie que bordeaba claramente la cancelación, y con ella volvió a repetirse lo que pasó en Marvel con el Daredevil de Frank Miller; darle carta blanca al guionista de una serie al borde de la cancelación para hacer lo que le venga en gana; por mucho que Moore se hubiera quejado de que DC se había convertido en una fotocopia de Marvel con las peleas de Green Arrow con Hawkman o ese Firestorm a lo Peter Parker, su llegada a Swamp Thing venía a ser una maniobra parecida, y gran parte del camino por el que avanzaría su carrera en DC seguía los surcos del camino que habían abierto Frank Miller y otros. Aun así y siendo todo lo justos que tenemos que ser con Alan Moore, hay que reconocerle que su etapa en La Cosa del Pantano fue honesta y arriesgada, dándole cambio al lector hasta el punto de que cuando dejó la serie ni los personajes ni el propio cómic iba a ser el mismo; el cambio había sido tan exitoso que no hubo lugar al retconeo, al dar el paso atrás para mantener la ilusión, llegando hasta más allá de donde había llegado el Daredevil de Miller, cuyos cambios quieras que no fueron deshechos por autores posteriores que, aunque periódicamente fueran carroñeando las ideas de Miller, tendían todos a volver al abogado con el bufete de éxito, a Foggy Nelson y al Back to Basics. Back to Basics, que por cierto, es una expresión popularizada por John Byrne…
Un John Byrne del que no podemos olvidar que era la gran superestrella de principios de los 80, y cuya carrera como guionista se basó en devolver a los personajes a su estado original con una mínima actualización a los nuevos tiempo y construir a partir de ahí un cambio permanente; sin embargo, es en Alpha Flight, una serie de creación propia, donde Byrne realiza cambios permanentes sistemáticamente hasta el punto de que ninguno de sus sucesores es capaz de encontrar el agarre del «momento dulce» en el que cristalizar la serie. Ni con Jimmy Hudson de Guardian o Heather como Vindicador, Alpha Flight era un X-Men low cost en el que a nadie se le pasaba por la cabeza el back to basics, sobre todo porque la serie fue una de las mayores víctimas de la «fiebre intensita» de la segunda mitad de los ochenta que uno se pueda echar a la cara, con los personajes volviéndose locos, siendo asesinados de forma horrible y con revelaciones locas constantes y tremendamente efectistas que en la mayor parte de los casos se daban exclusivamente porque el guionista de turno no sabía que hacer con los personajes heredados por su antecesor. Era cambio, sí, pero era cambio guarro, cochino, el cambio por el cambio sin ningún sentido.
Y ése es el problema, que se empezó a considerar el cambio como un recurso de quita y pon que se usaba en momentos concretos, no algo orgánico y una consecuencia lógica de la trama. Tal es así que la verdadera razón por la muerte por éxito de Claremont en Uncanny se dió porque el cambio, desde Australia hasta lo que estuviera por venir, ya no era bienvenido, tenía que seguir haciendo lo mismo que a principios de los 80, seguir congelado en el tiempo con cambios meramente cosméticos. A partir de aquí los cambios van a ser generacionales -más o menos cada diez o veinte años hay un revival clásico en el que se intenta volver a los orígenes, tras el cual se destroza todo para poder volver a los dichosos orígenes- con historias efectistas de por medio en las que hay cambios de traje que no van a durar o cambios que tienen tanto éxito que se alargan en el tiempo más de la cuenta y con los lectores pidiendo la hora como la Saga del Clon o, seguramente, los mutantes Krakoanos.
Todo esto siempre hablando de lo que hizo Marvel, porque DC por su parte ha creado una estructura de reinicios constantes basada en cambiarlo todo para que todo siga igual, con lo cual ha acabado haciendo de menos a la mayor virtud que tenían sobre su competidor directo, su gestión del «legado». Porque puede que DC hiciera trampa al crear un recambio generacional de la JSA -al fin y al cabo, la JSA estaba muerta y enterrada en aquel momento- y admitamoslo, habría que ser muy idiota para cambiar a Barry Allen y Hal Jordan si los dos hubieran estado en su mejor momento de ventas, pero lo cierto es que Wally West funcionó, fue el cambio que necesitaba un personaje que nunca había conseguido despegar. El tiempo en Batman se mide por su cantidad de Robins, y aunque es cierto que últimamente les ha entrado demasiada prisa creando Robins -obviando a Jason, de Dick a Tim pasaron unos cincuenta años, treinta si solo contamos Tierra 1, mientras que de Tim a Damien pasaron unos quince, no te digo ya de los Robin sucesivos- la verdad es que hasta cierto punto se puede elaborar una visión del conjunto de la historia de Batman a pesar de todos los reinicios del universo y demás mandangas, aunque nadie parezca interesado ya en molestarse en hacerlo a estas alturas.
Pero como decía, hoy en día el cambio es más conocido como recurso de ventas en el que los editores permiten que mates a la tía May porque sabes que vas a resucitarla en unos pocos meses que por otra cosa, con lo que cuando le cambian el uniforme y el nombre a Carol Danvers no le das mayor importancia porque das por hecho que no durará, y cuando la cosa dura tanto que hasta hacen una película y parece que eso no se va, pues hasta te cabreas porque dabas por hecho que aquello no duraría. Pero porque esto ya no son cambios, porque exceptuando a unos pocos guionistas, tanto en Marvel como en DC todos parecen estar de paso, todos parecen tener mucha prisa por contar una historia determinada pero no como zutanitoboy llega a la situación emocional que justifique sus actos en tu gran epopeya de seis números.
Y sin embargo los lectores tienen mucha culpa, porque son los primeros en pedir cambio pero detestarlo en cuanto asoma. Corren a comprar el cambio superficial, sí, pero corren aún más cuando Peter Parker vuelve a ser Spiderman y Superman recupera sus calzoncillos. Corremos a leerlo y hablar de él cuando vuelve a lo que creemos que debe de ser su estado natural, pero nos aburrimos del personaje enseguida tras el embelesamiento de los primeros números; el caso más claro lo tenemos en la resurrección de Superman, que estuvo hinchadísima por la especulación, sí, pero los números bajaron consistentemente en ventas y provocaron un estado de pánico en el Supersquad que lo llevó a hacer cómics memorablemente horrendos como La Caída de Metrópolis, La Muerte de Clark Kent o el Superman Pitufo Que Nadie Pidió. Absolutamente todas ellas se basaron en cambios transitorios y efectistas, que no explotaban en absoluto las situaciones planteadas porque no había ningún interés en mantenerlas o explorarlas, simplemente asomar la patita y volver para dentro a la mínima oportunidad.
Y éso es el cambio en los cómics de superhéroes, el cartel aquel de «Y SPIDERMAN NO VOLVERÁ A SER EL QUE ERA» repetido hasta la saciedad. Que sí, que se van inventando personajes nuevos que prenden en mayor o menor medida, pero en su mayoría se van arrastrando desde un mayor o menor éxito hasta la más penosa irrelevancia se llamen Firestorm, Miles Morales, Kyle Rayner o -ugh- Kamala Khan. Siempre habrá excepciones, pero al final siempre acabamos en el mismo sitio, porque aunque muchos empezaran con los New Avengers de Bendis, para nosotros los Vengadores son Thor, el Capitán América, Iron Man, Ojo de Halcón, la Avispa, la Bruja Escarlata y la Visión. Luego ya habrá más debate sobre Hank Pym -a pesar de ser fundador- Hulk -otro fundador, pero que se largó en cuanto pudo- Mercurio -que tampoco estuvo tanto tiempo, pero es un clásico- y demás, pero a la hora de la verdad tenemos una idea fija de los personajes y la única forma que tenemos de cambiarla es que la propia historia nos convenza de que las cosas han cambiado, de que deben de cambiar. Y ésa es, en definitiva, la lección que no aprenden ni Marvel ni DC, que el cambio debe de ser orgánico, y que no tiene sentido que de la noche a la mañana la Patrulla X se disfrace de Matrix o se vayan a vivir a una isla que devora mutantes.
Pero claro, hay que entender que de un tiempo a esta parte Marvel y DC compiten con el cine, y constantemente tratan de crear una experiencia parecida a la de un guión cinematográfico con los tomitos de ciento y pico páginas; seguramente porque piensan algo parecido a lo que dicen aquellos garrulos que afirman con todo el cuajo que los cómics no son lo que eran, que las películas son más «refrescantes», vamos, que son superiores; ¡nos ha jodido, un cómic no puede ser más cine que el propio cine! Por no hablar de que, más allá de lo bien o lo mal que hagan las películas, gran parte del éxito del género de superhéroes en la gran pantalla viene de destilar lo mejor de ochenta años de historia de un personaje y ofrecerte todo un concentrado de la evolución del mismo a lo largo de una película! Hemos llegado a ver una evolución del Capitán América o de Tony Stark a lo largo de un puñado de películas que se permite darle un final a sus historias, cosa que en los cómics solo hemos visto en What Ifes y demás porque en las viñetas toca dar marcha atrás a la semana siguiente.
Visto el percal, normal que haya chavalería pasando de los cómic y siendo fans solo de las películas, porque allí la evolución es clara consigo misma y mucho más directa, sin cabriolas retconeadoras ni la sobrecarga de equipaje que ellas conllevan; cosa que, por supuesto, también explica por qué se vuelcan con el manga, que suele mantener el mismo autor y ofrecer series que, aunque en ocasiones son alargadas hasta la saciedad, si que te aseguran una evolución y un horizonte en el que la historia tendrá un final definido.
Da curiosidad ver porque aqui tienen tan mala opinión de Daredevil:Diablo Guardian. Curiosidad, porque normalmente la ponen como una de las historias mas destacadas del personaje.
Y coincido totalmente con que la cuestión no es que no haya cambio, sino que este sea organico y coherente con los personajes….a la,etapa mutante actual me remito, como ejemplo de lo contrario ?
A mí también me gustaría mucho ver un artículo poniendo en su sitio al Daredevil de Kevin Smith, que todo el mundo tiene en un pedestal, y que a mí me parece sobrevaloradísimo, en especial a la luz de su posterior miniserie de Batman en el que reincide en los mismos tics, pero elevados al cuadrado.
Si hay artículo sobre esto, me comprometo a no volver a pedir uno sobre los 4F de DeFalco, ¡más no puedo decir!
Y sobre el cambio, pensaba en eso al salir, contentísimo, de la película de Spider-Man: que, fanservice aparte, la clave estaba en que me creía los cambios que había sufrido el personaje en la película, que a partir de ahora va a seguir por un camino nuevo y eso es emocionante, y que no recuerdo la última vez que sentí eso en un cómic de Marvel o DC.
Por eso disfrutaba tanto de Invencible, un cómic de superhéroes, gore aparte, que podría encajar en el molde de Marvel o DC, pero en el que podías creerte que los cambios en el statu quo eran permanentes (y además te cogían por sorpresa, no te los reventaba la propia editorial filtrándolos por anticipado a los medios, que esa es otra).
Mientras en Marvel, y lo mismo en DC, da igual lo que pase, porque los juguetes al final volverán a la caja a tiempo para que el siguiente guionista pueda pretender ser el primero en escribirlos desde Stan Lee.
Tomo nota en lo de DD… BWAHAHAHAAHAHA!
Y sí, los cambios cuando «se sienten ganados» es cuando se valoran de verdad, algo tan simple como un cambio de traje de Spiderman en los 80 dio muchísimo que hablar, mientras que en los 90 le sacaron cuatro o cinco trajes así a lo loco de los que nadie se acuerda ya.
O al menos eso espero, que nadie se acuerde de los «Slingers». Ugh.
«O al menos eso espero, que nadie se acuerde de los “Slingers”. Ugh.»
A la venta el 9 de febrero de 2022:
https://marvel.fandom.com/wiki/Amazing_Spider-Man_Vol_5_88.BEY
Te has adelantado, quería ser yo quien destruyese las ilusiones de Diógenes…
Se quejarán del Howard Mackie, pero luego bien que recuperan sus mierdas!
Si es que toda esa historia de Beyond es recuperar toda la purria noventera, que si el Benreilli, que si los Slingers…
QUE CRUZ DIOS MIO! QUE CRUZ!!
El problema viene de dar como algo perfectamente válido y correcto lo del «salto temporal» que coloca a los personajes en una situación y hasta personalidad totalmente distintas/opuestas. Y éso el primero que lo hizo fue Claremont, sí, bajo la promesa de ir contando lo que pasó durante el año que se saltó y blablabla, pero claro, abrió la puerta a que luego llegara Morrison y diera otro salto…
Y ahí no lo explicó nadie.
Sobre el Daredevil de Kevin Smith poco que contar, llegó pasándose por el forro la etapa de Kesel, mató un personaje «porque sí» y en general la etapa ha envejecido mal. Pero vamos, que sí, que tarde o temprano tendrá que caer un post sobre el tema, que narices.
Cual el problema con el matar a un personaje «porque sí»? La muerte no tiene porqué tener siempre significado. Entiendo que todo el rollo de «villano que quiere morir con un bombazo» es un poco raro, y que la etapa ha envejecido mal, pero no es así tan mala.
Mi opinión, claro.
Uyuy, que nos vamos a teoría literaria y cosas de esas de ponerse antiojos…
En la vida real la muerte es algo ingrato y que la mayor parte de las veces es gratuita. Muchas veces te quedas con la pregunta de «¿por qué?», porque estamos hechos para buscarle sentido a las cosas, y consideramos que una persona pierde su humanidad cuando la muerte le resbala.
Cuando leemos una historia también vamos buscando los porqués, y la historia suele estar escrita de forma que todo encaje y fluya; porque si no fluye, si no encaja, si una cosa no lleva a la otra en el mejor de los casos nos perdemos y en el peor perdemos el interés y nos aburre, que no deja de ser el mayor de los pecados que puede cometer una historia. Así, si la novia del protagonista a tiempos intermitentes durante cuarenta años es asesinada, tienes que darle un sentido a esa muerte; no solo que suponga algo para el villano que la mata y para el protagonista, si no también para ella, que no deja de ser su mutis, su salida del escenario. Si su muerte simplemente es para provocar una reacción en el protagonista (el famoso neverazo) el resultado es deficiente, porque has perdido una oportunidad para que ése personaje realmente diga todo lo que tiene que decir.
Que seguramente me extienda más si escribo un post sobre este asunto en particular, pero creo que un personaje como Karen Page no merece llegar a su muerte de una forma tan simplona. Que ojo, hablamos de Karen, pero si hablamos ya de Gwen Stacy podemos flipar, porque esa muerte es un hito de la historia del género y aun así la verdadera validez de esa muerte está en los números posteriores.
Lo espero con ansias, ya que de hecho con ese DD fue que empecé a leer comics y aunque ahora le veo más las costuras, lo cierto es que impactó al imberbe chaval que era, me metió en la senda de leer comics y lo sigo teniendo en alta estima. Luego es verdad que intentó repetir el mismo esquema en el Batman ese inconcluso
El problema no es que pasara de la etapa de Kesel y Kelly, el problema es que Kevin Smith dedica esos ocho números a reventar lo hecho por los dos autores y volver a un status quo clasicote. Y no es lo peor del tebeo.
Tengo que repasarlo de todas formas, porque hace años que ni lo miro y estoy convencido de que estamos pasando muchas cosas por alto.
La etapa de Kesel fue injustamente destrozada.
«Es que un famoso de tercera fila quería jugar a ser Frank Miller en Daredevil y claro…»
Totalmente. Una pena que solo Kelly siguiera aquello, y eso que lo hizo de aquella manera.
Ese comic fue el primero que leí de Daredevil… Y comencé como por el tercer número. Llegué al final y luego pude comprarme los otros. Yo ahí, quedé muy enganchado con el diablillo de Hell´s Kitchen… Pero no recuerdo si volví a leer ese arco, aunque lo recuerdo bastante claro.
Yo sentí muy intenso todo. La desesperación de Murdock, su depresión, su decepción, agotamiento… Atrapado siempre en las sombras. Y todo eso, me atrapó con el perosnaje y el arco. Aunque el acto final, lo sentí debil, creo que no es un mal comic, para nada. El dibujo de Quesada era muy potente (y no es un dibujante que me agrade tanto).
Espero la crítica de Diógenes a ver si capto su punto de vista contra esta minisaga.
El DD de Smith y Quesada no se creó en un vacio, construye por encima del de Miller y eso se nota; estoy convencido de que si hubieras leído Ruleta primero te habrías vuelto loco con Miller. Y al final ése es otro de los problemas de estos cómics que se inspiran y roban «mal», que en cierto modo te están «spoileando» el cómic original.
Ahora mismo yo diría que cualquier lector medio se lee el DD de Miller después del de Zdarsky y te dice que no es para tanto, que meh, igual que cuando vieron la peli de John Carter y como llevábamos casi un siglo viendo pelis inspiradas en aquello pero no el original, a algunos la peli les pareció hasta sosa.
Bueno, ahí me pillas con un par de números. Ruleta no la he leído (revisando por ahí tiene su pinta de ser como un paralelo a «The Killing Joke» de Daredevil?)…
Si me leí más de una vez Born Again (maravillosa) y también El hombre sin miedo de Miller (que se traspapela en varios conceptos con Daredevil: Yellow).
De Zdarsky tampoco he leído nada.
Quedo corto de info para hacerme la idea más completa de tu respuesta.
Ruleta es el último número de la etapa original de Miller en Daredevil, luego volvería años después para hacer unos pocos números que ya serían Born Again y el resto de lo que hizo con DD fueron series limitadas y especiales (ahí entra El Hombre Sin Miedo, por ejemplo). Vamos, que igual más que hablar del DD de Kevin Smith debería de hablar del de Miller, porque damos por hecho que todo el mundo ya lo ha leido y pues mira, pues no.
Bueno… Y sí. Un repaso al DD de Miller funcionaría rebien.
Uno viene acá a leer, aprender, comentar, debatir, preguntar, insistir con reseñas sobre F4 de DeFalco y ver las peleas de Diogenes vs MRabo. Pero quería destacar que se viene a aprender, principalmente,
Oh dios mio, soy un profesor cascarrabias…
A MIS AÑOS!!!
Si sirve mi opinión, «Ruleta» es muy superior a «The Killing Joke». Ésta trata de tener un mal día (o una mala vida) y volverse loco. Y Moore no se cortó con el efectismo (otra cosa es que lo haga tan bien que no se note). «Ruleta» es realmente una metahistoria sobre el género de superhéroes. Y realizada después de haber desarrollado en los números anteriores una de las historias definitivas de superhéroes.
Y además entinta Terry Austin.
Claro que sirve…
Tendré en cuenta a «Ruleta» como futura inversión
Estoy de acuerdo, pero a diferencia de KJ -o Born Again- al ser un número suelto no se ha reeditado un millón de veces en formato de superlujo y claro, éso es lo que da el prestigio en ciertos «espacios».
Entiendo.. Y da lo mismo… Una grapa me haría feliz.
Aunque imagino que pillar esa grapa debe ser una tarea difícil
Bah, compra toda la etapa de Miller que te va a hacer más feliz todavía. Y luego nos hacemos un club de lectura, hale!
Me apunto sólo si también repasamos la etapa Nocenti (que fue cuando o empecé a leer Daredevil).
Hola. Precisamente eso es algo que le comenté a mi hijo hace poco. Que John Carter fracasó porque la gente lo tomó como un refrito de mil cosas ya vistas, cuando en realidad es lo contrario. John Carter es el abuelo literario de los Flash Gordon, Han Solo, Indiana Jones, Cobra, Spike Spiegel, etc, etc.
En esa línea, lo positivo es que se encuentra leyendo clásicos como El Cuarto Mundo, la saga de Thanos original, Man of Steel, entre otros, ya que lo que se hace en los últimos tiempos solo son malas copias de dichas historias.
A ver, no digo que el original sea superior por defecto, porque yo siempre preferiré a Indiana Jones antes que a James Bond; cuando construyes sobre una idea ajena y creas algo distinto puede que te salga la cosa bien y tu creación sea mejor que lo anterior, igual o peor. Y sí, normalmente será peor y menos original, pero en ocasiones llega la genialidad y no solo es mejor que el original, si no que lo deja obsoleto. Y claro, Flash Gordon, Star Wars y demás han dejado obsoleto a John Carter para el gran público, con lo que tristemente solo somos cuatro «cabezones» los que nos empeñamos en ver sus virtudes y lo disfrutamos.
Sobre ese Daredevil.
Yo volví al cómic de superheroes porque estaban sacando cosas que supuesramente eran buenisimas y rupturistas y bla, bla, bla.
Me puse a leer este Daredevil y el Ultimate Spiderman de Bendis y alguna cosa más.
Yo me los leía preguntandome: ¿Porque esto no me gusta? ¿No se supone que tenía que gustarme?
Pues eso. Si con decirte que ya ni me acuerdo de que va el cómic. Mala señal.
Menos mal que leí otras cosas que me gustaron. Pero no eran las más publicitadas.
Yo tengo que decir que me gustaron los 60/70 primeros números del Ultimate Spiderman de Bendis. Porque aunque estuviera alargado y Bagley apresurado, para mí era una especie de serie alternativa de Spiderman en la que valía todo sin destrozar al original. Y que narices, hasta me gustaba la Gwen Stacy que se inventó, que no dejaba de ser más MJ que Gwen… Pero luego pasó lo que pasa siempre con Bendis y se le acabaron las ideas y convirtió la serie en un mamotreto intragable.
Yo creo que ya le vi las costuras al invento mucho antes.
El tema, es que veía como todo bebía tantisimo deSpiderman original que no le veia la gracia.
Lo que dijiste de John Carrer. La gente no entendio en el cine que John Carter es el origen, no el imitador de las mil aventuras espaciales que hemos visto de mil maneras.
Pues con Ultimate Spiderman me pasó eso. La magia se me quedó en el cómic original.
Yo es que no le pedía mucho a Ultimate, con decirte que hasta disfruté algunos números de Ultimates y hasta me hacía gracia el Capi facha de Millar… Luego ya pasaron cosas y se me congeló la risa en los labios, para que negarlo.
Aquí un botón:
https://as.com/meristation/2021/12/19/reportajes/1639934463_197494.html
«Con tres obras: Watchmen, Born Again y Dark night cambiaron por completo los códigos del género, dotando a las obras de una mayor profundidad psicológica y convirtiendo a los superhéores en seres atormentados y con debilidades, que en muchas ocasiones no eran solo físicas. Ajenos a esta tendencia Los Vengadores pasaron los 90 plácidamente en medio de un renacimiento (Heroes Reborn), que era un lavado de cara meramente cosmético, porque aún seguían vigentes los códigos impuestos por Stan Lee y Jack Kirby de principios de los 60. Los malos seguían siendo muy malos y lo buenos, muy buenos.»
Ay dios mío…
Ultimate Spiderman es de lo poco de Bendis que me ha gustado (aunque solo leí los 10 primeros o así).
Respecto a Zdarsky en DD… Pues regular, la verdad, lo poco que he leído.
Es super complejo el tema de comic mainstream norteamericano, con personajes tan icónicos y comercializables. Finalmente, la industria del cómic ya no busca sacar grandes historias, sino éxitos de ventas. Y alimentar la industria cinematográfica. Sacar conceptos por montones, para que funcione uno o dos y agarrarlos al cine, que ahí sí que se hace plata.
Pero si Marvel o DC no funcionasen como industrias de salchichas… Qué habría sido de personajes como Superman? Habría acabado con el cierre de Moore? Batman con su muerte en Tierra 2? Habría llegado ese Crepúsculo Superheróico que el mismo Morre planeó? Habrían retconteos? Peter Parker sería ya abuelo y mentor de jóvenes con poderes arácnidos? Los X-Men seguirían en su infinita cruzada contra la discriminación y la lucha por encontrar su lugar en la sociedad? Podríamos tener el arco de la vida completa de Matt Murdock o Dick Grayson… O el mismísimo Thor! y darle un cierre, como suelen hacer los mangas?
En fin. Este mercado no funciona así y creo que los lectores de cómics tenemos que asumir que los targets son generacionales y en base a las ganancias que puedan recaudar. Y si hay que asesinar 27 veces a Jean Grey y volver al imbécil de Cíclope un terrorista, bueh! Qué más da… Se retcontea, lanza un número 1 de relanzamiento y vamos dispandando cómics como de una metralleta.
Lo curioso es que la «caída en desgracia» de Scott Summers se dió a lo largo de ocho años o así, con lo que debería estar la cosa bastante solidificada. Pero se hizo con tanta chapuza, tanta salida de tiesto, tanta declaración de intenciones que no iba a ningún sitio y tenía cosas tan «extravagantes» de por medio, que a nadie le cuadró. Y sin embargo es exactamente eso, para una generación Scott es un terrorista mutante, y ahora mismo en la hickmanada es un personaje secundario en gran parte porque a estas alturas ya es un juguete roto.
Como si no lo llevará siendo ya desde que dejó plantada a Madelyne para irse con Jean…
Lo de Madelyne y Jean…en su momento lo leía y no me lo podía creer. Ya no era un problema de caracterización de personaje, sino que te cargabas al personaje y punto. Pobre Cíclope.
En cuanto al tema de la organicidad de los historias, no nos engañemos: la continuidad y la coherencia narrativa se fueron para no volver. Además para las nuevas generaciones sí es un tema de «teoría literaria». Somos los dinosaurios abuelos cebolleta los que lo vivimos como una experiencia. Como mucho podemos hacer pedagogía, Diógenes.
La chavalería pueden reirse del viejo que grita a las nubes todo lo que quiera, pero luego cuando ven un relato largo y coherente a lo largo de varias películas y cuando ven lo que los yanquis llaman el «payoff»… Son los primeros en gritar en el cine y subirlo al tiktok y decir que el MCU es lo mejor y blablabla. Pero a la vez te piden historias autoconclusivas de seis números para el TPB mientras se tragan mangas de treinta y pico tomos en los que no pasa absolutamente nada hasta el último tomo.
Copón, ¿en que momento los de Marvel y DC fueron tan idiotas como para empezar a darle al público -y a los guionistas vagos- lo que pedían?
Yo es que todavía no me explico en que pensaban John Byrne y cia cuando decidieron que era buena idea revivir a Jean Grey (cargandose asi,cuanto menos, el significado de la saga de Fenix Oscura) y ya ni digamos al hacer que Scott pasara de repente olímpicamente de Madelyne y su hijo.
Luego veo a gente diciendo que Jean es el corazón de los X Men….cuando para mi estaba mil veces mejor muerta,y perdón si sueno cínica
John Byrne no pensaba en otra cosa que no fuera putear a Claremont, de verdad. Tienes que tener en cuenta que Byrne es como M’Rabo, cualquier cosa que pueda hacer para joder la hace y encima si ya es un Back to Basics con más fervor todavía!
Yo es que creo que Jean Grey es como Barry Allen (salvando muuucho las distancias) porque vale más como martir que como personaje en sí. Jean ya ha contado su gran historia, el ir más allá como hizo Taylor casi es inventársela; de hecho fíjate como Morrison casi la utilizó más como una tercera rueda para la historia que estaba contando de Emma y Scott que otra cosa. ¿Que se pueden hacer cosas con Jean? Sí, claro, por supuesto. Pero ni Louise Simonson en Factor X ni ningún guionista posterior ha hecho -que yo recuerde una historia por la que haya merecido la pena resucitarla ni una sola de las sopotocientas veces en las que la han resucitado.
y que dices del número donde consuela a Jubilo por la muerte de Ileana? acaso crees que tormenta lo hubiera hecho mejor??!! (por cualquier cosa es sarcasmo)
Pues más o menos te diría lo mismo que escribí en su día:
https://brainstomping.com/2013/04/29/chris-claremont-vs-x-men-vi-scott-lobdell-1/
https://brainstomping.com/2013/04/30/chris-claremont-vs-x-men-vi-scott-lobdell-2/
Es uno de los cómics más espeluznantes que he leído en mi vida, y aun así hay gente que lo considera «un gran cómic». Pues que con su pan se lo coman!
Si hablamos de cambios intocables, lo de sacar del closet a personajes con historia, eso si que son irreversibles. Mira que a mi todavia me molesta lo de Alan Scott mientras que lo de Jon Kent, pues me causo indiferencia.
Lo de Jon te deja indiferente porque es un personaje completamente nuevo y como si te dijeran que era daltónico o un genio de las matemáticas, te iba a dar igual.
Lo que no tiene sentido es que Bobby Drake haya sido un zote toda su vida y de la noche a la mañana llegue Bendis y diga que es un genio de las matemáticas porque tiene un título de economista, que estaba ahí clarísimo, que si era economista tenía que saber muchísimo de matemáticas. Ugh.
Y aun así lo de Bobby se arreglará cuando alguien diga que es bisexual, que eso tendría mucho más sentido. Que estamos hablando de que perdió el culo con Infectia!
Con respecto a Jon Kent, quizás el crecimiento acelerado al que se le sometió me desagrado más que la idea que lo hicieran bisexual (o gay, ya no sé), otra de las grandes ideas de Bendis de paso sea dicho. Y es que al menos mientras no se habia definido, tenia la esperanza de que alguien pudiera revertir ese daño que causo Bendis y que para nada es un cambio organico sino un «giro » un aspecto en lo que se especializa Bendis y que mata el nucleo de los personajes que maneja, pero con esa revelacion cualquier intento de revertirlo va a ser visto como un ataque a los LGBT y que quieren borrar a los personajes de ese segmento. Y que mira que si bien hay cambios que ayudan a progresar a los personajes hay cambios que realmente matan a los personajes, cuando quedan canonizados, sino mira tu que Hank Pym nunca ha podido reivindicarse de su era de Chaqueta Amarilla. Y hablando de cambios y las polemicas que vendrán quien sabe que planean hacer ahora con el Punisher, de la mano de Jason Aaron y su nuevo logo.
Ni caso a lo de Frank Castle que no se va a quedar con ese logo, lo que pasa es que hay mucha web clickbaitera que quiere vivir de eso en vez de hacer lo que hay que hacer, poner un Patreon de jamones como es debido.
Sobre lo otro… Te entiendo lo que quieres decir, cuando camuflan chapuza como diversidad luego está complicado deshacerlo, pero en el caso de Jon Kent Taylor se nota que tiene una historia planeada y ésa es solo una pieza más de la caracterización que le ha dado al personaje; si luego otro autor le quiere hacer un Franklin lo puede devolver a la edad de los Super Sons sin ningún problema, el chaval va a seguir siendo bisexual le pongas la edad que le pongas, no sufre ningún tipo de perjuicio. Y sí, Bendis hizo una chapuza acelerandole el crecimiento al niño, pero no es nada que no hayan hecho ya otras luminarias como Tom DeFalco o que deshicieran otros chupatintas como Tom DeFalco.
No se, eso de asignarles sexualidades a prepuberes me parece muy riesgoso y que puede prestarse para malas interpretaciones. Me habre vuelto conservador con los años quizas.
Lo de los jamones lo apoyo.
Yo tampoco estoy a favor de historias de amor infantiles por muy «bonitas» que le parezcan al personal, pero si es verdad que los críos si que notan desde una edad bien temprana ciertas sensaciones que definen parte de su identidad. Vamos, que si podemos sacarle una novia de 12 años a Damien, le podemos sacar otra/o a Jon.
Y el patreon de jamones aquí lo tengo! https://www.patreon.com/pantarujez
¡Muy bien! Has hecho un artículo que trata de muchos temas difíciles y que está bien construido.
Hay aquí muchos pensamientos que yo tengo en la cabeza, pero no los había logrado expresar correctamente.
Que la Marvel de los 60 tenía una vitalidad que jamás recuperó. Y el porqué del declive creativo.
Que llevan la intemerata de veces vendiendo el cambio permanente e inocuo.
La faceta esquizofrénica de los lectores queriendo el cambio y lo eterno simultaneamente.
Y luego el abismo entre lector de cómic de verdad y el visionador (que no espectador) de la producción audiovisual de los personajes.
Este último tal vez es el que más me ha interesado. Por que en el fondo es que ambos consumen mismos personajes pero no consumen mismo producto por ser medios distintos.
Llevo días en las tiendas viendo padres pidiendo comics de Venon, Soldados de Invierno, y otros para los hijos. Todos ellos perdidisimos y sin idea de que llevarles. Me pregunto cuantos de ellos adquiriran gusto por el cómic de verdad.
En todo caso, buen artículo por todos los temas que has logrado entrecruzar exitosamente.
Gracias, gracias. Es de estos artículos que te temes que estés dando la turra cuando los escribes, porque en el fondo es una evolución de todo lo que llevas diciendo años y años, peeero… Yo creo que sigue siendo necesario, que puñetas.
Y lo de los visionadores es curioso, porque a nosotros hablar de pelis o de series nos da un pico de lectores tremendo, mientras que hablar de cómics pues psché, y por eso las webs de cómics se han llenado de noticias sobre las películas mientras nosotros hablamos de las series y cada vez pasamos más de las películas… Porque, para que negarlo, creo que en mitad de un pico de pandemia es tremendamente irresponsable el mandarle a la gente al cine y porque creo que hay que hablar más de los cómics, que es lo que nos hace «distintos» a otras páginas.
Y que cojones, el cómic es una forma superior al puto cine!!! VAMOS YA!
Y se agradece que sigais hablando de comics,de veras.
Y luego, gracias a vosotros ya me hecho con unas cuantas lecturas maravillosas,y no lo digo por adular.
Yo si es por hacer feliz a la gente de bien, lo que sea!
¡VIVA EL COMIC CARAJO!!
El cómic mainstream perdió cuando se fosilizó pero lo que le puede llevar a la muerte es querer ser el hermanito pobre de la tele y el cine. El Cómic tiene que revindicarse y basarse en las cosas que no tiene la audiovisual que no sólo es que puede salir cualquier cosa, son la posibilidad de asomarte al pensamiento de los personajes, la composición de página, las posibilidades plásticas del dibujo… A ver quien hace en tele o cine lo que Sienki en Nuevos Mutantes o Elektra Assasin (contada casi sólo con pensamientos), o te deja turulato como Gibbons en Watchmen, etc. El mainstream debe dejar de hacer story boards y hacer cómics.
Si es que eso ya lo decía Kirby en los 70, que el cómic era superior porque podías hacer cualquier cosa. El cine a golpe de ordenador se ha acercado un poco y puede hacer cosas que antes ni soñaba hacer, pero aun así lo específico de cada medio sigue existiendo. Y se nota en muchas de estas adaptaciones, vaya si se nota.
Sobrevaloradisimo el Daredevil: Diablo Guardián, solo es recordado y tomado como una de las mejores historias porque
1. Inicio de etapa (que en conceptos generales hasta te diría que Diablo Guardián está entre los arcos más flojos de toda Marvel knights)
2. Destaca mayormente por matar a un personaje, que a la larga se usa mucho de trampolín para las siguientes historias, Matt buscando el amor en Echo, Matt encontrándolo en Milla y Matt siendo más errático y tomando decisiones más extremistas para proteger a su nueva novia
3. La muerte de Misterio que dudo que hayan tardado en patinarsela para que a si misma sea una ilusión de Beck
4. Natasha aparece prácticamente solo como niñera, cosa que le dió «su reloj materno» o no se que, para nada machista
5. Mí*erda, odio el dibujo de Quesada
Siempre pensé que, de todas las series que necesitaban «ayuda externa» en aquel momento, DD era la que menos. Para colmo de males el resto de las primeras series de MK eran de personajes que se habían quedado sin cabecera propia, con lo que lo de DD sonó más ofensivo y lamentable todavía. Pero claro, la cosa era un mandato que venía desde arriba y había que apechugar… Y así es como el monstruo acabó devorando al propio bullpen.
No podría quejarme del Marvel knights de Daredevil porque es toda una joyita. Tampoco de Ultimate Spiderman porque me gustó la iniciativa y fue el primer cómic que lei en mí vida. DICHO ESTO. Lo peor que hizo Quesada como editor fue reiniciar a Spiderman y el mefistazo, porque fue obvio que fue mandato de arriba para volver al status quo, y desde entonces nada fue igual (o todo fue igual)
No, el Mefistazo fue invento 100% suyo y de JMS, pero la parte del segundo se suele pasar por alto porque al final el pobre no consiguió deshacer lo que realmente quería deshacer y solo se deshizo la parte de Quesada.
Y de verdad, no hacia falta hacer una línea aparte con otros editores para contar las historias que se contaron en el MK de Daredevil.