Echando de nuevo la vista atrás – Bank Raid: La primerísima historia del Juez Dredd de la mano de Pat Mills, John Wagner y Carlos Ezquerra

Hace unas semanas ya hable del debut del Juez Dredd en el segundo numero de 2000 A.D. y de como esta era en realidad la segunda historia realizada sobre el personaje y que la primera de verdad, de la que solo hable de pasada, había sido rechazado por los directivos de la revista por considerarla demasiada violenta. Pues hoy toca hablar de esa historia, de ese violento origen que escandalizo a los editores, sirvió para que Mills reconsiderase algunas cosas sobre el personaje y sentó las bases, incluso sin publicarse, de lo que se convirtió en uno de los iconos por excelencia del cómic británico. Así que sin mas preámbulos zambullámonos en Bank Raid.

Esto si que es hacer una entrada


Para reducir los grandísimos indices criminales en las Mega-Ciudades de los Estados Unidos, los Jueces han sido escogidos para impartir una justicia instantánea que no diferencia entre crímenes grandes y pequeños. Una justicia que los atracadores que acaban de asaltar un banco en Nuevo Manhattan , asesinando a varios guardias y testigos en el proceso, van a sufrir en sus propias carnes de la mano del mas duro de los Jueces, el Juez Dredd.

No tiene el mismo encanto que el famoso «I’M THE LAW!»

En comparación con Judge Whitey, la historia que acabo publicándose en su lugar, Bank Raid es tremendamente simple. Los atracadores asaltan el banco, Dredd aparece y demuestra al lector lo implacable y brutal que puede llegar a ser la ley en ese distante futuro. Un argumento de lo mas sencillo pero que sin embargo cumple a la perfección con su objetivo de presentar al personaje y su mundo pese a ser poco mas que un esbozo. Pero pese a que la historia funciona como carta de presentación, al leerla hoy en día, con la perspectiva que dan las décadas y las numerosas historias protagonizadas por el Juez Dredd, no es difícil entender como es que los directivos de IPC se sintieron sobrecogidos y rechazaron su publicación (decisión que aunque puedo llegar a entender no comparto)

Y la sentencia sera cualquier cosa menos suave

Y es que no hay mas remedio que reconocer que esta historia escrita por Wagner y Mills es tremendamente violenta (aunque es algo que no tendría que haber sorprendido en IPC viniendo de quien venia) El Dredd que nos encontramos aquí es sin duda uno de los mas salvajes que he leído nunca, uno que patea y ejecuta a los criminales sin pestañear con una brutalidad que contrasta bastante con la versión algo mas suavizada que apareció por primera vez en 2000 A.D.. Porque no es solo de que Dredd ejecute a los criminales durante su entrada al banco, sino que incluso cuando los supervivientes se rinden estos son igualmente ejecutados sumariamente.

Lo dicho, la sentencia fue tan implacable y rápida como se esperaba

Aunque el punto mas controvertido que nos encontramos en Bank Raid es el momento en el que un testigo del atraco al gritar de admiración por la brutal eficiencia de Dredd pisa inadvertidamente la calzada y Dredd lo condena a cuatrocientos días de prisión por esa pequeña transgresión. Una sentencia que aumenta cuando ese ciudadano anónimo trata de librarse de su pena intentando sobornar a Dredd y al fallar esto, aumentando su condena, este trata de escapar solo para ser ejecutado por Dredd quien le dispara por la espalda. Definitivamente era una versión del personaje algo mas radical del que acabamos conociendo, pero que tras pulirlo un poco y añadirle su humor negro y toques de sátira característicos se convirtió en la estrella de la revista.

Ejecutado por la espalda pro bajarse de la acera y tratar de sobornar a Dredd…

Pero sin duda lo que mas destaca de esta primera historia es el trabajo del gran Carlos Ezquerra. En tan solo cinco paginas definió perfectamente al personaje, su equipo y su entorno, con unos diseños que aunque en principio no fueron del gusto de todos se han convertido en auténticos clásicos sufriendo unos retoques mínimos mas por los estilos personales de cada dibujante que siguió sus pasos que por la necesidad de cambiar algo en el personaje. Un trabajo que llego a su clímax con la escena final, con esa viñeta a pagina completa en la que podemos ver en todo su esplendor la ciudad que se convertiría en Mega-City 1. Una ciudad imposible dominada por unas descomunales y grotescas edificaciones y autopistas que encantaron a Pat Mills hasta el extremo de renunciar a su idea de ambientar la serie en un futuro cercano para llevar la historia mas de un siglo hacia el futuro. Una ciudad espectacular que de nuevo sirvió de modelo para todos los artistas que vinieron después y que espero ver algún día reflejada en toda su gloria en alguna adaptación en imagen real.

Ezquerra era muy grande

Pero aunque esta historia tardo cuatro años en ver la luz y este rechazo por parte de la directiva de IPC fue una de las razones por las que Ezquerra se mantuvo una temporada alejado del personaje, su influencia fue inmensa, y el resto como se suele decir es historia. Yo por mi parte voy a volver a mi tarea de escarbar en la historia del cómic británico. de las pasadas décadas, y aunque no prometo nada voy a intentar alejarme un poco de mis personajes favoritos para mostrar un abanico mas amplio de todo lo que he ido descubriendo o re descubriendo en los últimos meses.

7
Deja una respuesta:

avatar
2 Hilos
5 Respuestas
0 Seguidores
 
Comentario más polémico
Hilo más polémico
4 Autores de comentarios
Diógenes PantarújezM'Rabo MhulargoSavethe main man Autores de comentarios recientes

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  Suscribirse  
más recientes más antiguos más votados
Notifícame de
Diógenes Pantarújez
Admin

Ya ya, pero sigues sin explicar por qué la moto de Dredd es un personaje de Cars!

Save
Invitado
Save

Judge Dredd, a Pixar movie

Diógenes Pantarújez
Admin

Yo la vería!

the main man
Invitado
the main man

Que bueno era Carlos Ezquerra

Diógenes Pantarújez
Admin

Un día hay que reseñar la Brigada de Fusileros y los especiales de Predicador, pero para eso tendríamos que sacar a M’Rabo de su anglobabosería.