Tras pasarme todo el viernes escabullendome (y perdiéndome alguna que otra actividad que otra) de quienes creía que eran agentes al servicio de Diógenes, pero que resultaron ser simplemente un par de turistas alemanes, pude por fin regresar al Salón del Cómic de Tenerife el Sábado. Un día que resulto ser bastante completo y satisfactorio en el que, aunque si que se noto un poco en momentos puntuales que la organización aun esta un poco verde, el resultado final fue de nuevo de lo mas positivo. Así que de nuevo sin mas dilación vamos al meollo del asunto y a lo que ofreció este Salón del Cómic en su tercer día de apertura.

Ahí, reutilizando cabeceras, como le gusta a Diógenes

El día comenzó como suelen comenzar estas cosas en este tipo de eventos, llegando lo mas temprano posible al recinto para hacer cola y entrar de los primeros para hacer otra cola en la que pedir numero para la sesión de firmas del autor que te interesa ese día y que te indica que lugar de la tercera cola del día ocupas… El infierno debe ser algo parecido a eso. Pero en honor a la verdad el sistema aunque suene enrevesado sobre el papel es la mejor forma de librarse de quebraderos de cabeza. (Desde luego mejor que aparecer un par de horas mas tarde a pedir numero y sorprenderse de que te tocase el dieciocho o el veinte como vi a algunos)

Dramatización que no dista demasiado de la realidad

Y una vez adquirido el numero para la sesión de firmas del día, en mi caso la de Carlos Pacheco, tocaba llenar el tiempo muerto que quedaba hasta el inicio de la misma, por lo que aproveche para, ya que ese día no estaba tan apurado de tiempo, poder disfrutar con calma de las pequeñas exposiciones dedicadas a los autores. La dedicada a V de Vendetta era sencillamente impresionante, no solo por estar ahí delante de los auténticos originales de un cómic que me he leído tantísimas veces y que tanto he disfrutado, sino por poderlos ver por primera vez en su blanco y negro original, un aspecto que le sienta de miedo al cómic pese al buen trabajo de los coloristas de la serie. Algo que me dejo preguntándome como es que nunca se han planteado en DC una reedición así.

O como se decía antes, en glorioso blanco y negro

No menos impresionante resultó la exposición dedicada al AliCE/4L1C3 de Pasqual Ferry, un proyecto cuya publicación se ha retrasado un poco pero que por lo visto allí promete ser espectacular. Un trabajo en el que Ferry, que ya de pro si suele ser muy bueno, parece que aquí ha dado lo mejor de si mismo dejándonos un cómic por el que sin duda valdrá la pena esperar. Y de Ferry también hubo una “masterclass” lo que normalmente se llama una charla, en la que el autor se explayó sobre su trabajo y sobre su faceta de educador, siendo bastante interesante ver los distintos métodos de trabajo que aplica dependiendo del talento de sus alumnos y como uno de los mejores fue otro de los invitados al Salón, Ramon F. Bachs, al que Ferry decía “odiar” de lo bueno que era.

Que bueno es el jodido

Aunque lamentablemente, y no fue la ultima vez, el horario de la charla se solapaba con el de la sesión de firmas (eso es algo que necesitan corregir para la próxima edición), por lo que en cuanto vi que Carlos Pacheco se levantaba para ir al recinto principal para prepararse, salí detrás de el haciendo todo lo posible para no parecer un acosador… Y así, una vez dentro me coloque mas o menos en mi sitio charlando con los demás asistentes y compartiendo la preocupación de todos de que no diese tiempo a llevarnos un dibujo con las firmas. Porque como descubrí ese día, a Carlos Pacheco le encanta hablar, en concreto le encanta charlar con sus fans, y ojo que no lo digo como una critica, todo lo contrario, que entiendo que les encante poder hablar con la gente que no solo les permite ganarse la vida, sino con quienes comparte una pasión. Pero es una de esas situaciones en las que uno se siente muy hipócrita porque quieres que charle contigo, pero no con los demás (soy lo peor)

Creo que nunca me acostumbrare a eso de tener delante dibujando a esos autores a los que he admirado desde hace tanto tiempo

Pero mis preocupaciones fueron en vano y finalmente me toco mi turno, repitiéndose de nuevo ese momento de incredulidad al estar ante alguien con cuyo trabajo he disfrutado durante tantísimo tiempo, y que resulto ser un tipo extremadamente agradable y simpático. Tras sorprenderse de ver todo lo que le había llevado para que me firmase, y descubrir que en la bolsa no había tantas cosas pero que el Omnibus de Green Lantern ocupaba mucho, tuve el placer de poder charlar con el un rato mientras le veia firmar y dibujar. Le causo sorpresa e ilusión que le llevase aquel añejo Clásicos Marvel de Forum con portada suya y que contenía la primera historia conjunta de Powerman y Puño de Hierro de Claremont y Byrne, un cómic que para mi fue muy especial ya que me descubrió el origen de es apareja de héroes con la que tanto había disfrutado de niño y que fue también muy especial para el, al ver su trabajo publicado junto al de dos monstruos del cómic como aquellos, ilusión parecida al ver en tiempos mas recientes como su trabajo en Squadron Sinister o en Ocuppy Avengers se ha editado en TPB conjuntamente con historias clásicas de John y Sal Buscema. ¿Y que fue lo que le pedí que me dibujase? Pues aunque Pacheco a lo largo de su carrera ha dibujado a incontables personajes de Marvel y DC, la elección fue increíblemente fácil…

IN BRIGHTEST DAY!

Tras eso toco hacer una pausa para comer algo y reponer fuerzas con la satisfacción de llevar en la mochila al mas grande de los Green Lanterns dibujado por Pacheco (que ocupara un lugar de honor en la galería de arte de Brainstomping) Y aunque la jornada del sábado no había terminado ni muchísimo menos, si que lo hace este post por ahora, que ya esta quedando algo largo. Mañana continuaremos con este repaso de lo que dio de si el tercer día (segundo para mi) del renacido Salón del Cómic de Tenerife, un día que aun tenia mucho que ofrecer.

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