La colaboración entre Larry Hama y Marc Silvestri empezó a mediados de los ochenta, cuando el primero estaba editando toda la línea Conan y necesitaba un dibujante para King Conan. Silvestri ya había colaborado con el en un número suelto de Conan the Barbarian y para entonces ya había tenido cierto rodaje con historias cortas en antologías al estilo EC como House of Mystery, The Unexpected, Weird War Tales o, ya en Marvel, Moon Knight o “What If..?” Pero Conan Rey supondría para Silvestri su primer trabajo regular, una etapa de formación en la que su estilo es irreconocible entre otras cosas gracias a los entintadores que lo enmascaran.

Si ves el estilo de Silvestri por aquí, es que te has perdido.

Pero la gran puesta de largo de Marc Silvestri y que lo consagró como una estrella fue Revenge of the Living Monolith – La Venganza del Monolito Viviente, una novela gráfica que realizó junto a David Michelinie con un ejército de entintadores que tuvieron que ponerse de acuerdo para darle un estilo único a la obra, con lo que que el resultado final acabó siendo más fiel a los lápices. Michelinie se lo acabaría llevando a Web of Spider-Man y hasta conseguiría un trabajo de perfil más alto en la primera serie limitada The X-Men vs the Avengers, la cual tenía un guión horrendo que hace bueno el del crossover de 2013. No sería hasta 1987 y el número 218 de Uncanny X-Men cuando Silvestri por fin encuentra a su entintador de referencia, Dan Green. Los dos seguirán juntos en la serie hasta mediados de 1990, cuando un tal Jim Lee lo deshaucia de la serie y pasa a realizar la serie de Lobezno en solitario a partir del número 31, otra vez con Larry Hama. Y en esas estábamos cuando Lobezno llegó a Guernica.

¿Cómo que esto no parece Guernica? ¡Pero si está clarísimo que son un hincha de la Real y otro del Athletic discutiendo sobre el fichaje de Iñigo Martínez!

Al ver la portada del número 37 de Wolverine creo que todos tenemos claro que era lo que les importaba a los autores de esta historia. A estas alturas creo que más de uno ya se ha dado cuenta de que Hemingway no va a hacer gran cosa, que los nazis están ahi para saludar y que la guerra entre la república y los rebeldes se la trae al pairo a los autores, lo importante es que Logan se va a pegar con Yuriko. Lo habíamos dejado con el primero masacrando nazis y a punto de ser emboscado por Lady Deathstrike en el paso de Eroica, que por lo visto el nombre no es tal y es un nombre código que… Bah, yo os enseño el mapa de Guernica de esta gente y lo comparáis con el de Google Maps a ver que os parece:

Al sur de “Guernicia” está El Ferrol, todo el mundo lo sabe. Y un poco antes, al norte, está “Sequira” -no confundir con Sequeira, que esa está en Portugal- y luego hemos puesto a Zamora por ahi porque Conan mola, ¿pasa algo?

Tras unas tortas variadas contra Yuriko en mitad de una tormenta temporal que parece alcanzarlos a ambos, los nazis deciden acercarse en su blindado a ver que carajo es lo que pasa, con tan mala suerte que justo pasan por encima de una desafortunada Deathstrike y le dejan sin un brazo, cabreándola tanto que cancela su alianza y se pone a trinchar a todos los nazis con muy mala saña mientras Lobezno decide que ya esta cansado de tanto falangista y tanta mierda y decide largarse por el vórtice espaciotemporal, olvidándose por completo del pobre Puck. Puck, que dicho sea de paso, tiene una recuperación milagrosa y decide largarse hacia el vórtice -que esto debe ser como la fuerza, sientes el vortice y corres hacia el-, con lo que los tres acaban peleados a lo largo de varias escenas del espaciotiempo y terminan volviendo a sus épocas y lugares de antes de toda la bronca. Y hasta aquí la Guerra Civil para Lobezno, porque poco más hay que contar aparte de que a Larry Hama esto de los viajes en el tiempo se le daba bastante mejor en Nth Man.

Esto es lo que pasa por jugar con el espaciotiempo, que acabas metiendo a Hemingway y Lobezno en el bombardeo de Guernica.

Como decíamos al principio de estos posts, pues está claro que en Planeta/Forum se fliparon un poco. El cómic, sin dejar de ser entretenido, es más bien malillo, con cameos que no pintan nada -Orwell, Hemingway- personajes que no acabas de entender para que los mezclan en todo esto -Puck- y todo se reduce a que Yuriko persigue a Logan a donde sea sin conseguir absolutamente nada más allá de perder un brazo. Uno podría pensar que si Forum quería sacar sus tebeos en los telediarios o que los pusieran en un museo, ya podía haber promocionado otro cómic, pero también hay que entender que en aquel momento cualquier publicidad era buena, porque el cómic estaba mucho peor valorado que hoy en día -sí, peor todavía- y la desesperación por llegar a ser reconocido como arte era grande. Y aunque a posteriori las cosas se hicieron con más cabeza -no hay más que ver Batman en Barcelona, ese especial hecho ex profeso para el salón del cómic y en el que el escenario tiene un poco más de protagonismo del que tiene aquí una de las mayores atrocidades de la historia. Pero lo dicho, con la tontería la gente de Antonio Martín acabó colocando un tebeo de Lobezno en el Reina Sofía. No estaba mal para una época en la que todavía faltaban diez años para el estreno de X-Men y la transformación de Logan en ídolo de masas…

¡Si es que Larry Hama tiene razón, que se documentó con este episodio de McGyver!

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