Desde Enero no me había vuelto a molestar en escribir sobre Doomsday Clock, esa extraña (e innecesaria) secuela de Watchmen que aparte de combinar a los personajes de Alan Moore y Dave Gibbons con los del Universo DC incluía cameos de personajes de la Legión de Superhéroes y de la JSA (así de raro es este cómic). Esto ultimo es lo único que ha conseguido que siga leyendo una serie que incluso aunque uno no tenga en cuenta el expolio que siguen haciendo del trabajo de Moore y Gibbons, no pasa de ser una serie del montón que vive del morbo y en la que Gary Frank esta desaprovechadisimo. Pero la espera parece haber valido la pena, ya que en el numero de este mes (y a saber cuando saldrá el siguiente con la periodicidad que esta teniendo) se han dejado atrás el darnos miguitas en los extras del cómic, y han dado un paso adelante, que aun no me creo que hayan dado, para devolvernos a unos personajes a los que yo personalmente echo mucho de menos…

Y alguien tiene un tumor cerebral, pero da un poco igual

De la trama principal poco hay que decir. Ozymandias sigue dando vueltas por ahí buscando al Doctor Manhattan mientras se va peleando con diferentes héroes y villanos de DC,, las nuevas creaciones de Geoff Johns para el Universo de Watchmen (nuevas versiones de Punch and Jewelee, aquellos villanos de tercera que Steve Dikto creo para la Charlton) se han ido por ahí a enfrentarse al Joker… ¿Porque si?, el Comediante esta buscándoles a ellos y Roscharch ha escapado del Asilo Arkham con la ayuda de la Legionaria Saturn Girl (aun no me creo según que cosas que suceden en este cómic) Pero es una parte de la historia que esta dando poco de si, lo realmente interesante lo encontramos con un clasiquisimo personaje de DC que cada vez esta cobrando mas protagonismo.

Ozymandias, quien te ha visto y quien te ve

La ultima vez que vimos a Johnny Thunder este se encontraba en un asilo esperando a una familia que no llegaba nunca, viendo la tele y recordando a sus viejos compañeros de la Justice Society of America en sus escasos momentos de lucidez. Pero en este numero el viejo héroe ha decidido pasar a la acción tras ver una noticia que los lectores ya habíamos podido leer en unos recortes que habían aparecido como extra en uno de los números anteriores, la del misterioso fuego verde que había consumido una fabrica de acero llamada All-American. Una noticia que a mas de uno nos hizo pensar inmediatamente en un viejo compañero de Johhny y que ha provocado que este se fugue del asilo con un estilo de lo mas clásico

Si parece algo sacado de una vieja peli de su epoca

Desesperado le encontramos de nuevo tratando de llegar en tren a Pittsburgh, donde se encontraba la fabrica que ardió, y suplicando que le dejen ir allí, que tiene que encontrar la lampara de su amigo Alan, y con ella localizar a su genio y con su ayuda encontrar a sus amigos para dejar de estar solo… Nunca pensé que podría sentirme mas identificado con Johnny Thunder…

En esa ultima viñeta casi me veo a mi mismo…

Tras algún contratiempo que otro, y teniendo que conformarse en viajar en autobús al faltarle dinero para el tren, Johhny Thunder por fin llega a su destino. Pero no sera fácil encontrar lo que esta buscando, ya que la fabrica, ahora abandonada, se ha convertido en refugio de unos delincuentes que tratan de asaltar a Johnny para robarle todo lo que pueda llevar encima (aquí fue cuando temí que Geoff Johns seria capaz de cargárselo…)

¡Le creí capaz de matarlo! (o al menos capaz de arrancarle un brazo)

Corriendo por su vida, con una energía impropia de alguien de su edad (quizás los restos de la energía que en su día la JSA absorbió del villano Ian Karkull y que les mantuvo jóvenes durante tanto tiempo), Johnny se adentra en lo mas profundo de la fabrica guiándose por un tenue resplandor verde que se intensifica cada vez mas y mas hasta que por fin, Johnny Thunder encuentra lo que con tanta ansia buscaba…

And I shall shed my light over dark evil, For the dark things cannot stand the light; The light of…THE GREEN LANTERN!

¡LA BATERÍA DE PODER DE ALAN SCOTT, EL PRIMER GREEN LANTERN! (¡que nadie me diga ahora que la JSA no va a volver! Pero tras momento de inmensa alegría llega uno de autentico terror, cuando en una escena que homenajea el brutal asesinato de Hollis Mason, el primer Búho Nocturno en Watchmen, aquellos delincuentes que vivían en la fabrica le arrebatan la batería de las manos y le golpean con ella una y otra vez… ¿Sera Geoff Johns capaz de matar a este entrañable personaje?

Si, Batman también sale y le pasan cosas, pero… ¡que nadie toque a Johnny Thunder!

Por suerte en el ultimo momento llegan Roscharch y Saturn Girl para salvar al veterano miembro de la JSA (esta es otra de esas frases que jamas creí que llegaría a escribir) y nos sirve para presenciar una escena que casi se antoja antinatural, la de este nuevo Roscharch sosteniendo la batería de Alan Scott y preguntándose que para que sirve (una escena que uno podría decir que ejemplifica a buena parte de la directiva de DC que no parecen entender para que sirve la JSA)

Esto casi duele al mirarlo…

Y con eso acaba este numero y toca esperar (a saber cuanto) para ver por que derroteros va a seguir esta serie y que nuevos elementos de la JSA nos van a ir devolviendo. En cuanto al cómic en si, sigue siendo malillo, con una historia lenta con la que cuesta conectar mas allá del morbo y la curiosidad por saber hacia donde se dirige, casi como quedarse a ver un accidente a punto de ocurrir. Pero mientras me den mas momentos como los de este numero, yo seguiré agarrándome a ellos como a un clavo ardiendo para ver si de una vez por todas recuperamos a la JSA. Una posibilidad que, aunque Diógenes no se canse de llamarme iluso, entre que Hawkman/Carter Hall va a tener serie propia de nuevo y el Doctor Fate original vuelve a estar en activo, ya nos queda menos para el regreso del primer grupo de superhéroes de la historia.

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