Si, el titulo es algo duro y seguro que polémico pero es lo que siento. Pero que nadie me entienda mal, yo contra el manga no tengo nada (entendiendo por manga el comic que se hace en Japón) es contra todo eso que lo rodea y que ha terminado por crear una imagen del mismo bastante lamentable, especialmente cuando hablamos de Salones/Convenciones/etc. Por eso aprovechando esta semana del manga voy a desahogarme un tanto explicando que es lo que me molesta tanto de estos mal llamados “salones del manga”.

Miles de personas, un recinto enorme ¿Comic Japonés? Igual hay algo perdido por ahí…

Mi principal queja sobre estos eventos es que en ellos de manga hay más bien poco. Si uno vive en una ciudad grande como Madrid o Barcelona no tiene estos problemas, allí se celebran salones del comic normales en los que cabe todo y también, en ocasiones, mal llamados salones del “manga” en los que muchas veces el comic japonés brilla por su ausencia. Es en las ciudades pequeñas donde tenemos la desgracia de contar con uno solo de estos eventos, y como no la mayoría de las veces se trata de uno de esos salones de “cosas vagamente relacionadas con el manga”. Porque no lo olvidemos, manga es el nombre que se le da al comic en Japón, así que en teoría un salón del manga debería tratar sobre eso mismo, sobre el comic que se hace en Japón, pero no suele ser así.

En teoría son aficionados al comic japonés… en teoría…

Yo, para mi desgracia, vivo en una ciudad menos importante en la que uno de estos “salones del manga” han terminado por ocupar el lugar que en su día tuvo el salón del comic. Así que hemos pasado de tener un evento en el que se hablaba de todo a uno en el que… no se habla de nada, al menos de nada relacionado con el comic. Cada año que miro, ya sin esperanza, la programación de este salón me encuentro con lo mismo una edición tras otra, talleres absurdos, charlas y conferencias que hablan de las ultimas modas que los organizadores tratan de imponer a los fans locales, y que para varias no tienen relación alguna con el comic, y muy de vez en cuando algún invitado que trabaja para el mercado español o estadounidense y que no sabes muy bien que pinta allí Empiezo a creer que a los visitantes de estos salones del manga ni siquiera les interesa el manga.

Hombre, proyectan cine basado en mangas… de Junji Ito… ¡A la puta mierda!

Y es que imaginemos por un momento que a mí un día me toca la lotería y me da por organizar algo llamado “Salón del Comic de Superhéroes Estadounidenses”. Entre las actividades a desarrollar en el mismo meto, un torneo de Heroclix, una exposición de coches clásicos americanos, un concurso de imitadores de Elvis Presley, otro de Karaoke de música country, un torneo de póker, recreaciones de batallas famosas de la Guerra Civil Estadounidense, un toro mecánico para organizar rodeos  y una conferencia sobre el estilo de vida de los protagonistas de jersey Shore, y puede, solo puede, que también incluya una charla sobre la película de los Vengadores ¿Suena absurdo verdad? Pues eso es exactamente lo mismo que se está haciendo con los Salones del Manga en España.

Así sería el cosplay en mi salón del comic americano

Y es que por mucho que organizadores y asistentes se empeñen en ello, el Manga y todas esas subculturas que nos quieran traer de Japón ni son lo mismo ni tienen porque estar mezcladas. Las Lolitas Góticas no son Manga, los bailes coreografiados, los concursos de disfraces, los talleres de confección de orejitas de peluche y los de caligrafía gótica (Joder, es que esto ni siquiera es de Japón) no son manga, y tampoco lo son los torneos de juegos de rol y cartas. Yo puedo entender que a algunos aficionados al Manga les interesen esas otras actividades, pero que no se empeñen en que sean lo mismo y se meta todo junto, que a mi aparte del comic de casi todo el mundo también me gusta el diseño y los videojuegos, y no por eso me va a parecer normal que en un Salón del Comic metan una exhibición dedicada a Alexander Rodchenko o a la carrera de Shigeru Miyamoto.

Que alguien me explique como un puto taller para hacer esto puede ser considerado “manga”

Yo tengo que admitir que entiendo la parte comercial de todo esto, si se celebran estos salones es porque la gente asiste a ellos y paga sus entradas, así que encuentro lógico (aunque no me guste) que estén surgiendo como setas por todo el país estos salones. Lo que no me entra en la cabeza es que se sigan empeñando en llamar “salón del manga” a algo en lo que el comic japonés es algo minoritario. Que lo llamen “salón de lo friki” o “salón de las subculturas exóticas” si quieren, pero si algo se llama salón del manga lo mínimo que espero es encontrar contenido relacionado de verdad con el comic japonés.

En serio, mis confederados americanos pegan tanto en un salón como estas lolitas góticas

Otro punto un tanto absurdo de esta separación de salones (más allá del mercantilismo) es lo innecesaria que resulta. Este mismo año en el Salón del Comic de Barcelona están invitados entre otros Go Nagai, el creador de Mazinger Z y Ryo Ohyama, productor de series de tv como Full Metal Alchemist. Junto a ellos también están invitados Milo manara, Rag Morales, Scott Snyder, Gilbert Shelton, Enrique Breccia, Enrico Marini, Greg Rucka… Nos encontramos con un salón en el que caben autores de Japón, de Estados Unidos, Europa, Sudamérica… Y lo mismo provenientes del comic mas mainstream como del independiente. ¿Qué sentido tiene entonces esta auto-marginación del manga más allá del ansia saca cuartos de los organizadores?

¡Un clásico del manga y una estrella del comic de superhéroes juntos! ¡Y ninguno está marginado!

Porque si en eventos tan importantes como este se tratase al manga como algo de segunda división entendería las ganas de tener un evento separado, pero es que no es así, al comic japonés se le trata con el mismo respeto que al del resto de países. Entonces ¿A qué viene esta auto-marginación? ¿Ganas de sentirse diferentes y especiales? ¿Acomplejamientos? (Si, ya lo sé, es el dinero) Lo único que tengo claro es que estos salones se han dedicado poco a poco a aglutinar toda una serie de grupillos marginales de esos llamados “frikis” englobándolo todo en algo a lo que se han empeñado en llamar “mundo del manga”. Y aunque no son los principales culpables ni de lejos, los usuarios, esos fans que pagan religiosamente sus entradas a estos eventos, tienen su parte de culpa.

¿Manga? Sí, claro, lo que tú digas…

Yo recuerdo que en su día, cuando empezó a ponerse de moda el manga en España, cada vez que se mencionaba la palabra “otaku” en los artículos que empezaban a aparecer en los comics de Planeta DeAgostini, se recalcaba que este apodo era algo despectivo, casi un insulto. Otaku era una palabra que se usaba para designar a un fanático de algo (música, comics, anime, etc.) pero al fanático de verdad, a esos que parecen una caricatura de un personaje de los Simpson. Vamos, que no era un apodo que uno quisiese tener. Pero inexplicablemente, con los años esta expresión, al igual que la de “friki”, se ha intentado dignificar por parte de un sector de los aficionados a este mundillo quienes se declaran otakus con orgullo.

La última vez que lo mire, esto era un Otaku, un obseso sin control ni medida ¡Y ahora es un apodo que se lleva con orgullo!

Uno pensaría que a los aficionados a estos temas les gustaría tener el mismo respeto que los aficionados a otras cosas, que querrían demostrar que el comic o la animación son algo tan digno de respeto como la música, el cine o la literatura, pero debo estar muy equivocado. Lo que parece haberse puesto de moda es el enorgullerse de ser Un Otaku, un Friki, un “raro”, hay que aficionarse a cosas cada vez más raras y “exóticas” en una especie de carrera sin frenos por ser más diferente que nadie. Fenómenos como el “día del orgullo friki” o estos mismos salones del manga están a la orden del día y parece que aquello de dignificar el medio como que ya da igual.

Y ahora han conseguido que esto sea la imagen de un “otaku”

No deja de ser curioso ver como la misma gente que se queja de que sus aficiones no son respetadas son los mismos que se dedican a crear una pésima imagen de las mismas. Supongo que es culpa de ese mal entendido “orgullo friki”, que está consiguiendo que aficiones tan corrientes como el leer comics acaben siendo vistas a ojos de parte de la sociedad como algo raro y marginal, un ghetto. Pero no nos engañemos, como decía más arriba, los visitantes de estos salones, estos otakus, tienen su parte de culpa, pero los auténticos culpables de esta situación tan absurda no son otros que los organizadores de estos eventos y los “libreros especializados”, quienes en muchas ocasiones son los mismos.

Los stands de los libreros, casi el único sitio de un salón del manga en el que hay mangas

Pero eso ya lo veremos mañana, que esto ya se ha alargado demasiado y el tema de cómo el mercado de las librerías especializadas no solo ha jodido en parte esto de los salones del comic en España, sino el mundillo del comic en general da para otro tocho enorme y no veo a nuestros sufridos lectores con fuerzas para leérselo todo de golpe un solo día. Así que continuaremos mañana con este análisis de porque estoy hasta los huevos de los salones del manga.

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