Dylan Dog: El detective de lo oculto 2º parte

Volvemos, con algo de retraso eso si, a donde lo dejamos el viernes pasado. Ya hemos, visto un poco por encima, como es Dylan y su mundo. Hoy toca verle desde fuera, desde el mundo real. Como le han visto sus lectores tanto en su país de origen como en el nuestro y la trayectoria que ha tenido en España su publicación que han hecho que su serie parezca el Guadiana.

Las historias de Dylan son autoconclusivas, tochos de unas cien páginas en la que se nos cuenta uno de sus casos completo. Estas historias versan sobre el horror en toda su amplitud, habiéndose enfrentado en sus veinticinco años de vida a toda clase de monstruos. Desde los clásicos como zombis, vampiros u hombres lobo a extraterrestres, demonios, brujos, fantasmas, científicos locos… sin olvidar a los  que en ocasiones parecen más aterradores de todos, simples humanos guiados por sus más bajas pasiones. Y sus actos se nos muestran con toda su crudeza, en este comic veremos el horror desatado en todo su macabro esplendor, mutilaciones, asesinatos, cadáveres destrozados… es muy poco lo que se censura aquí, llegando en ocasiones a ser casi desagradable leer algunas de estas historias.

El otro apartado en el que la censura pasa un poco de largo es en el sexual. La práctica totalidad de su clientela está formada por mujeres atractivas, casi como si fuese la versión occidental de City Hunter. Estas clientes inevitablemente acabaran cayendo en los brazos de Dylan, quien nunca opone mucha resistencia a los avances de ellas, lo que propiciara que los autores nos muestren la consabida escena de sexo en la que como siempre la censura se ocupa de que no se muestren los genitales pero sí que nos den todo un festín de culos y tetas. Vamos. Lo de siempre. ¿Cuellos cortados, tripas desparramadas? Sin problemas ¿Una vagina? Eso que no lo vean los ojos de los lectores o se podrían traumatizar.

En España la andadura de Dylan ha sido bastante irregular. En 1988 Zinco publico los seis primeros números de la serie tras los cuales esta se cancelo. Seis años más tarde, en 1994 Ediciones B probo suerte de nuevo continuando la serie por donde la dejo Zinco, esta vez con un formato algo extraño, tamaño álbum europeo y con tapas de cartón, el experimento solo aguanto otros diez números. Tuvieron que pasar diez años hasta que otra editorial se atrevió a publicar a este personaje en España, siendo esta vez Aleta la que lo intento, con mayor éxito que sus predecesores. La serie comenzó su publicación en 2004 y se alargo durante 36 números, terminando esta andadura en 2008. Aunque esta vez en lugar de continuar por donde lo dejaron las editoriales anteriores optaron por dar un salto y publicar historias más recientes, comenzando por el nº 159. Tras esto Aleta se convirtió en un sello de Dolmen Editorial y la serie se desdoblo, por un lado tenemos “Dylan Dog de Tiziano Sclavi” que publica en tomos de casi 400 páginas las aventuras originales desde su primer número y por otro “Dylan Dog detective de lo Oculto” que continua la serie donde se quedo en el volumen anterior. Parece que por fin tras tantos años Dylan ha encontrado su sitio entre el público español.

Como comentaba más arriba del personaje se ha realizado una adaptación cinematográfica, casi dos si contamos cierta versión apócrifa rodada en Italia hace unos años, pero eso lo veremos mañana en la tercera entrega de este análisis de la vida y obra de Dylan Dog.

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