Corto Maltés: Un aventurero de los que ya no quedan

En un mundo cada vez más globalizado en el que mediante teléfonos móviles, GPS, satélites que fotografían cada centímetro cuadrado de nuestro planeta y demás, estaría bien recordar una época en la que este parecía mucho más grande de lo que era y que estaba repleto de lugares exóticos que invitaban a la aventura. Y de entre todos los personajes de ficción que habitaron esas épocas hoy vamos a destacar a uno que sin duda se ha convertido en el aventurero por excelencia en el mundo del comic, Corto Maltés.

“Soy el Océano Pacífico. El mayor de todos. Me llaman así desde hace mucho. Pero no es cierto que esté siempre así. A veces me enfado y la emprendo con todo y con todos. Hoy mismo acabo de calmarme de la última rabieta. Creo que barrí tres o cuatro islas y destrocé otras tantas cáscaras de nuez, de esas que los hombres llaman barcos…”

Con estas palabras comenzaba la primera de las grandes historias protagonizadas por Corto Maltés (Corto Máltese en el original), quien acabaría convirtiéndose en todo un icono del comic pese a que en esta su primera aparición casi parecía un personaje secundario. Nacido de la mano del autor italiano Hugo Pratt en 1967 para la revista Sgt. Kirk, Corto vivía sus aventuras en un siglo 20 que prácticamente acababa de nacer y en el que pronto ya quedarían pocas aventuras románticas que vivir.

Nacido en Malta a finales del siglo 19, hijo de una gitana de Sevilla y un marinero Ingles, Corto paso su infancia en Córdoba donde al intentar una gitana amiga de su madre leerle el porvenir y darse cuenta de que su mano no tenía la línea de la fortuna Corto se trazo una propia utilizando la navaja de afeitar de su padre dejando claro desde muy joven que no confiaba en más suerte que la que el mismo se hacía. Algo que volvió a dejar claro años más tarde cuando a la propuesta de leerle el futuro que le hizo una adivina él le respondía que no, que si conociera su futuro este dejaría de interesarle.

Las aventuras de Corto se extendieron por todo el globo a lo largo de sus doce álbumes. Junto a  él visitamos la Guerra Ruso-Japonesa en su juventud, viajamos por el Caribe y por África, descubrimos el lado mágico de Venecia, le vimos buscar tesoros en Sudamérica y Europa del este o investigar crímenes en la Buenos Aires de principios de siglo, conocimos su amistad con personajes históricos como Jack London  e incluso le acompañamos en su búsqueda de la Atlántida. Pero en estas aventuras no le motivaba la codicia, sino el afán por la aventura misma o el querer ayudar a un amigo. Los tesoros que buscaba nunca los encontró o si lo hizo le fueron arrebatados de sus manos, pero eso le daba igual, no le interesaba el resultado, solo el viaje necesario para llegar hasta él.

El destino de Corto nunca se supo con certeza, según conto su amigo Cush en el comic “Los Escorpiones del Desierto” Corto se alisto en las Brigadas Internacionales para luchar a favor de la República en la Guerra Civil Española y nunca más se volvió a saber de él. Si Hugo Pratt tenía pensado contarnos algún día cual fue el destino de Corto jamás lo sabremos, Pratt falleció en Agosto de 1995 en su residencia de Suiza dejándonos un grandísimo legado a través de sus comics.

Para ampliar un poco más la información sobre el personaje podemos visitar este Blog dedicado a su obra , aunque yo recomendaría leer directamente los comics y vivir de primera mano las aventuras de Corto antes que dejar que nos las cuenten.

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