El comic auto/semi biográfico no es nada novedoso y nos ha dado grandísimas obras entra las que podemos encontrar enormes obras como Paracuellos/Barrio/Profesionales de Carlos Giménez, el Viaje al Corazón de la Tormenta de Will Eisner o el Maus de Art Spiegelman. Lo que y ano es tan habitual es que los autores jueguen al “What If?” y nos presenten una historia de lo que podría haber sido su vida de haber sido diferente algún momento de su pasado. Esto fue el punto de partida de Yossel, un comic en el que Joe Kubert especulo con la idea de lo muy distinta que hubiese sido su vida de no haber emigrado su familia en los años 20 a los Estados Unidos y se hubiesen quedado en su Polonia natal hasta la invasión nazi…

El destino que esperaba a Yossel era tan horrible como casi inevitable

El mayor sueño de Yossel era ser un artista, ser capaz de dibujar como en esas tiras de prensa que venían de Estados Unidos y que eran su mayor tesoro, algo para lo que el joven polaco tenia un talento natural. Pero en el año de su decimotercer cumpleaños los nazis invadieron su país, y para su familia, como para buena parte del resto de judíos que vivían en Polonia, aquello fue el principio del fin. Sin derechos, sin hogar o posesiones, sin familia y trasladado de un lugar a otro como ganado hasta llegar al gueto de Varsovia, Yossel lo había perdido todo menos sus sueños y su inocencia, pero los nazis iban a encargarse de arrebatarle incluso eso…

Al final ya no le quedaba ni esperanza

En el prologo de la obra Joe Kubert menciona como en sus últimos años le dio por pensar a menudo en como hubiera sido su vida de no haber emigrado su familia a Estados Unidos, ya que mientras los nazis cometían una atrocidad tras otra en aquella Polonia que para el no era ni un lejano recuerdo, Kubert disfrutaba de los mejores años de su vida, compaginando sus estudios en el instituto con sus primeros trabajos profesionales y las historias que los visitantes recién llegados de Polonia contaban sobre lo que sucedía allí para el joven Kubert no eran mas que horribles cuentos de hadas para asustarle. Pero aquellas historias no solo eran reales, sino que la realidad misma acabó siendo peor que todo lo que el se hubiera atrevido a imaginar en su adolescencia.

En aquellos años pocos fuera de allí podrían ser capaces de imaginarse que algo así pudiese suceder

Y esa idea de pensar en lo que podría haber sido de el si le hubiesen denegado el permiso a su familia para embarcar hacia Estados Unidos acabo cristalizando en este comic, un comic basado en las historias que sus padres y los amigos de la familia le contaron, las cartas que recibieron y toda la documentación histórica a la que pudo echar mano y que esta protagonizado por el niño que el podría haber sido (El nombre Yossel deriva del hebreo yōsēf al igual que Yosaif, el nombre real de Kubert antes de americanizarlo). Un proceso que el propio Kubert describió como muy personal y algo aterrador, pero que era algo que necesitaba hacer.

Fue muy poco lo que separo las vidas de Yosaif y Yossel

Aunque Yossel es ademas un comic bastante especial porque supuso el primer paso en una nueva faceta del estilo artístico de Kubert. En un principio Kubert pensaba realizar este comic a la manera tradicional, abocetandolo a lápiz antes de entintarlo, pero al ver esos bocetos le gustó tanto la inmediatez de los mismos, esa sensación de que podrían ser dibujos que aun estaban en la mente de Yossel y que no había podido plasmar sobre el papel, que prescindió por completo del entintado o de las viñetas y se limito a añadir toques puntuales de pintura blanca para acentuar brillos sobre el gris del papel. Una técnica bastante reminiscente del Eisner de obras como Contrato con Dios y que a Kubert le dio tan buen resultado que acabó utilizando de nuevo en títulos como Dong Xoai, Vietnam 1965 o Joe Kubert Presents.

Cuando se era tan bueno uno podía permitirse experimentar todo lo que quisiese y salir airoso

Una técnica que ademas encaja como un guante en la historia que nos cuenta Kubert aquí, ya que al ser el propio Yossell el narrador de la misma, estos bocetos son como los retazos de la historia que nos cuenta, pequeños flashes de la pesadilla sin fin en la que se ha convertido su vida en los que Kubert alternó momentos exquisitamente detallados con otros en los que daba rienda suelta a la simplificación y abstracción mas absoluta sin perder en ningún momento la legibilidad de la narración (el mas de medio siglo de experiencia profesional se tenia que notar)

Un cómic en el que ademas Kubert aprovecho para homenajear a los que fueron sus personajes favoritos

Pero este comic es mucho mas que un “juego” sobre lo que podría haber sido y no fue o un experimento artístico. Yossel es un gran comic y también una de las historias mas duras que he leído y que peor cuerpo me ha dejado. Kubert aquí no se andó con ambages y nos contó la triste odisea de Yossel con toda la crudeza de la que fue capaz, sin escatimar ningún detalle de los horrores que sucedieron en Polonia tras la invasión nazi, pero lo hizo de una forma bastante elegante, sin caer en ningún momento en el morbo barato al que una historia como esta podría haberse prestado fácilmente, y el resultado final fue otro broce en una carrera repleta de éxitos.

Pero pese a todo el horror es mas que patente

Y aunque Yossel por su crudeza no parezca un comic para todo el mundo, si que creo que es un comic muy necesario no solo por tratarse de un gran comic de uno de los mas grandes autores que ha dado el comic, sino porque pese a tratarse de una historia de ficción (de la que Kubert decía que no le cabía duda alguna de que esto es lo que hubiese sucedido de haberse quedado allí) y narrarnos eventos sucedidos hace mas de setenta años, es difícil leer este comic y no pensar en todo lo que esta sucediendo en el mundo ahora mismo y en como hay cosas que parecen tristemente condenadas a repetirse.

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