Maus: Como el perro y el gato

Cuando en 1972 Art Spiegelman publico en la revista “Funny Aminals” la primera historia de Maus seguro que no se le pasaba por la cabeza que con el paso de las décadas este acabaría siendo considerado uno de los mejores comics de la historia. Así que vamos a ver cómo es que se considera a Maus de esta manera.

Art Spiegelman, nacido en 1948 de padres judíos Polacos decidió que quería contar la historia de su Vladek, su padre, a través del comic. Este, un superviviente del holocausto, había pasado por toda una serie de penurias inimaginables durante el transcurso de la segunda guerra mundial. Pero Spiegelman no se limito solamente a narrar las vivencias de su padre en los años cuarenta, la historia tenia al mismo tiempo un segundo nivel en el que Spiegelman y su padre eran los protagonistas y se nos contaba el proceso de creación del comic y la a ratos difícil relación que mantenía el autor con su padre, sobre todo a raíz del suicidio de su madre. Un suceso que a Spiegelman le llevo años superar.

A la hora de representar a los personajes en la historia, Spiegelman utilizo animales antropomórfizados. Los Judíos eran ratones, los Alemanes gatos, los Polacos cerdos, los Estadounidenses perros….Esto lo hizo por dos motivos, como metáfora de la ratonera en la que se convirtió Polonia para los Judíos con la ocupación Nazi y también como forma de representar lo absurdo de considerar a todos los individuos de una misma nacionalidad/religión/Ideología, etc. como idénticos entre si y diferentes a los demás.

A través de los recuerdos de su padre, Spiegelman nos muestra cómo era la situación en Polonia antes de la Segunda Guerra Mundial y como se conocieron sus padres. Lo que en principio no parece más que una historia costumbrista ambientada en los años treinta, pronto se transforma en un drama con la llegada de los Nazis a Polonia. A través de los ojos de Vladek veremos cómo los jóvenes Polacos son movilizados en masa para defender el país y como este es capturado y encerrado en un campo de prisioneros Alemán en el que comienza a ver la diferencia de trato que dan los Nazis a los Judíos. Los prisioneros Polacos estaban encerrados en barracones con calefacción y los judíos en tiendas de campaña a la intemperie separados de los demás por una alambrada.

Tras su liberación del campo de prisioneros y su regreso a Polonia Vladek ve como  poco a poco los sentimientos anti-judíos se extienden entre la población. Comienzan los asesinatos, la creación de los Ghettos y finalmente el internamiento en los campos de concentración de la población Judía. El drama se convierte en horror y podremos ver junto a Vladek el exterminio ejecutado por los Nazis y el ingenio de este para sobrevivir y acabar escapando de todo ese horror junto con su esposa solo para ser recapturados y encerrados en Auschwitz donde consiguieron sobrevivir a duras penas hasta la liberación por parte del ejército Estadounidense.

Con esta historia que le llevo casi veinte años terminar, Spiegelman traspaso las fronteras del comic, consiguiendo que su obra sea utilizada como material de estudio en algunas universidades, ha recibido numerosísimos premios, incluyendo algo que hasta entonces ningún otro comic había conseguido jamás, ganar un Premio Pulitzer en 1992. Aunque se dice que tras esto los organizadores del premio modificaron las normas para que ningún otro comic pudiese llevarse este premio. Sea como sea Maus nos ha quedado ahí como uno de esos comics de obligada lectura y como testigo de la barbarie en la que el ser humano puede caer.

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