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Seguimos odiando a Marvel: Avengers Assemble

Hoy vamos a hacer un experimento de esos raros cuyo objetivo principal no es meternos otra vez con Marvel. En serio, que no. Que tengo buena intención. Bueno, admito que sólo en parte. Una parte pequeñita. Una parte diminuta que… Vale, que sí, que lo hago por joder. Pero es que ésa es la única razón por la que yo vería Avengers Assemble…

¡Anda, si Thor es un chico! ¡Y el Capitán América es Steve Rogers!

Avengers Assemble es la abominación nacida del asesinato de Avengers: Earth’s Mightiest Heroes, la que probablemente sea junto a Spectacular Spider-Man la mejor serie de animación de la historia de Marvel. No voy a extenderme en las razones de la creación del esperpento este porque ya lo hice en su día, basta decir que mi primera experiencia con Avengers Assemble fue tan mala que ni siquiera pude acabar de ver el piloto, aunque probablemente en mi veredicto sobre la serie influyó mucho el hecho de que aún lloraba la pérdida de Earth’s Mightiest Heroes. Así que, con el cabreo de Ultron todavía en el cuerpo y con todas las ganas del mundo de hacer sangre, vamos a repasar el decimosexto episodio de la segunda temporada de la serie…

Ese de la izquierda es Tony Stark tratando de sacar músculo delante de Thor. Sí, es la misma idiotez que sacar músculo delante de Hulk…

La cosa empieza con la torre que sirve como cuartel general de Los Vengadores hecha polvo después de una pelea con Ultron (creo). El grupo por lo visto se ha desbandado y Tony Stark se ha vuelto profundamente idiota. Supongo que cuando se pegó con Ultron debió de recibir muchos golpes en la cabeza, porque se pasa todo el episodio siendo incapaz de reparar su propia armadura y negándose a pedir disculpas por haberse portado como un imbécil -que no sé que es exactamente lo que hizo, pero si el Capitán América está en contra tuya debe de ser porque algo has hecho mal-. Stark trata de liderar como puede unos vengadores en los que sólo se han quedado Thor y Ojo de Halcón, un grupo que según la prensa se queda corto y al que le falta gente como Hulk o el Capitán América. Eh… Ya. Claro. Porque gente como Thor o Iron Man son unos debiluchos.

Iron Man tratando de convencer a la gente de que sus Vengadores molan. Como si RDJ necesitara demostrar nada.

Pero seamos justos, cuando pensamos en Thor o en Iron Man visualizamos a los de los cómics o incluso a los de las películas, y no a los de Avengers Assemble, porque los de esta serie son un tanto… Idiotas. Porque a la ya mencionada estupidez de Tony hay que sumar a un Thor que hace comentarios sobre su pelazo y un Ojo de Halcón que deja claro que eso de no saber quién es Clint Barton es una enfermedad que no solo tienen los de las películas. Los Vengadores de esta serie se comportan más como los Vengadores de los Grandes Lagos a lo largo de un episodio que trata de ser cómico (tras una lamentable pelea contra Titania y el Hombre Absorbente, el único miembro que consigue reclutar el grupo es al Hombre Hormiga) y lo más parecido a una risa que provoca es la mueca de alivio que pones cuando acaba el episodio.

Y mejor no hablo del SuperModok que se chuta partículas pym y… Sí, mejor no hablo.

Me dirá alguno aquello que decía el Señor Barragán, lo de que «esto es pa los niños». Para los niños idiotas, ¿no? Lo triste de esta serie es que no falla porque la ejecución sea mala, falla por pura dejadez. Escriben guiones con chistes tontorrones, hacen cuatro tonterías y con eso ya está el episodio; hasta los propios actores suenan desganados, sin tener fé en el proyecto en el que estan trabajando. La serie es tan aburrida que ni siquiera es soportable cuando ya vas con el cuchillo preparado para despedazarla. Dos años después tengo que volver a decirlo: Mal trabajo, señor Loeb. Mal trabajo, señor Quesada. Así, no.

Pero así, sí.

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