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La eclosión de DC en TV: Auge y caída del Arrowverso (II)

Mientras escribo estos posts el jefe de la CW ha dicho que las series de superhéroes han sido un éxito fundamental para la cadena pero que ya «han cumplido su ciclo». En realidad lo que está pasando es que la CW ha cambiado de dueños y la nueva política de Warner es mucho más proteccionista con sus personajes, con lo que es complicado que permitan que la CW continúe por ese camino más allá de lo que ya se tenía firmado, Superman & Lois y Gotham Knights. Y ya de entrada hablan de cancelar una de las dos, así que…

La Berlanti Productions de Greg Berlanti fue el motor del éxito del Arrowverso.

Aun así, en 2013 la CW había conseguido el Arrow el sucesor de Smallville que estaba buscando. Hay que entender que para la cadena Smallville había sido un éxito de The WB, el canal predecesor que Warner había fundado en 1993 para competir con Fox o UPN. En una época en la que Fox no había hecho otra cosa que subir como la espuma, The WB no había hecho más que bajar mientras sus series de perfil adolescente como Dawson’s Creek o Charmed se iban agotando, con lo que para cuando Smallville se estrenó en 2001 se convirtió prácticamente en el éxito principal de la cadena de cara a la fusión de UPN y la propia The WB en lo que sería la CW. Cierto es que en aquel momento ya estaban cosechando los primeros éxitos de una serie llamada Supernatural y UPN se trae algunos realities, la incombustible WWE y series de culto como Veronica Mars o Everybody Hates Chris, pero cuando la recién nacida CW haga su acto de aparición y la mayor parte de sus series sean canceladas porque no consiguen la audiencia esperada y los ejecutivos empiezana perder los nervios, Smallville seguirá ahí hasta el final.

Arrow era una serie de un arquero que iba asesinando criminales y tenía flashbacks de sobrevivir en una isla. Era como una mezcla de Lost y el Batman de Nolan, pero sin capas.

Y el final llegaría en 2011, cuando Mike Pedowitz tomó el control del canal y decidió cambiar el público objetivo del canal de «mujeres entre 18 y 34 años» a «gente entre 18 y 34». CW en su planteamiento había tenido comedias y hasta la ya mencionada WWE, pero durante su primer lustro convulso había virado radicalmente hacia el target femenino y Smallville cada vez parecía más la serie romántica que supuestamente era Lois & Clark que una verdadera precuela del Superman de Christopher Reeve. Pedowitz trata de generar nuevo contenido que no solo sea rentable a través de la emisión en la propia cadena, si no que se pueda revender a los nuevos servicios de streaming como Netflix, y así es como empieza a poner cuentas en positivo en la empresa y la audiencia internacional empieza a interesarse por series como Arrow, The Flash o The 100. La primera de las tres, estrenada en 2012, había sido uno de los mejores estrenos de la compañía y lo que era más importante, había conseguido picar el interés de esa audiencia masculina entre 18 y 34 años con su violencia intensita y estilo «nolaniano». Y por supuesto, la cosa solo iba a ir a más.

Absolutamente nadie se esperaba que una serie tan «apocada» como Arrow fuera capaz de recrear al 100% el origen de Flash. Y lo hizo.

Porque como decíamos en el artículo anterior, una vez los guionistas de Arrow llegaron a la segunda temporada la presión de los ejecutivos de CW empezó a disminuir porque ya habían conseguido llegar a su target, con lo que la sombra de Batman Begins -la serie hasta llegó a copiar su clímax de la película de Christopher Nolan- empezó a retirarse mientras el acercamiento del personaje a su original del cómic empezó a ser constante hasta el punto de que ya en la segunda temporada se introducen personajes con poderes y hasta nos encontramos con un forense llamado Barry Allen de Central City que tenía un accidente en el laboratorio con un rayo y acababa recibiendo poderes de supervelocidad. Si Arrow había tenido éxito en sus dos primeras temporadas, la nueva serie de Flash se convertiría en el mejor estreno de la cadena de toda su historia y su serie estrella. Por supuesto, Flash empezó con titubeantes complejos ensuciándole el traje a Barry Allen (era granate, no rojo) pero en la serie se enfrentaba a supervillanos con todas las de ley todas las semanas y que el piloto acabara con la imagen de la portada de un periódico anunciando que diez años más tarde Flash moriría en algo llamado «Crisis» picó tremendamente el interés de todos los lectores del cómic y buena parte del resto de la audiencia. Flash no solo era uno de los mayores éxitos de la cadena, también tuvo el reconocimiento de la crítica y acabó nominada a varios premios de esos que siempre te gana una serie de HBO o Breaking Bad.

Flash corriendo en su episodio piloto; los efectos especiales nunca fueron gran cosa, pero nunca dejaron que las limitaciones técnicas limitaran su imaginación.

Por la misma época y para la generalista NBC, Berlanti Productions estrena Constantine, una adaptación del Hellblazer de DC Comics que no llega a funcionar en la durísima competencia entre las grandes cadenas de cable de EEUU y acaba siendo cancelada a mitad de temporada, más o menos a la vez que Arrow y Flash siguen cosechando éxito y tienen su primer crossover en diciembre de 2014, una costumbre anual que iría creciendo cada año hasta alcanzar proporciones descomunales como no se habían visto hasta entonces en la televisión. Y es que para abril del año siguiente Flash tendría otro crossover con secundarios de Arrow, hasta el punto de que los finales de temporada de Flash y Arrow llegarían a tener sus propios villanos por separado pero tendrían referencias a una y otra serie. Ésto iría a más durante la temporada siguiente, cuando diversos secundarios de Flash y Arrow se unirían durante un enfrentamiento contra Vandal Savage para acabar creando Legends of Tomorrow, la primera serie de supergrupo del Arrowverso; formada por villanos y secundarios de ambas series viajando en una nave por el espaciotiempo, Legends empezaría con un tono más serio en su primera temporada para pasar a tener uno más desenfadado y paródico en el que se ponía la caracterización por encima de todo, llegando a ser la primera comedia de superhéroes de éxito de la historia de la televisión.

Y sí, en la alineación original estaban Hawkman y Hawkgirl.

Mientras tanto, en 2015 se anunciaba otra expansión del Arrowverso más allá de la CW, Supergirl. Emitida en la CBS, Supergirl en principio no iba a funcionar en el mismo universo que el resto de las series, estando ambientada en lo que llamaríamos Tierra 38, una versión más luminosa de la tierra original de Arrow -aunque Flash ya no tenía esa mugre- en la que se ponía en el centro de todo la convivencia entre alienígenas y humanos. La serie contaría con secundarios de lujo como J’onn J’onnz, el Detective Marciano, camuflado originalmente como Hank Henshaw (el Superman Cyborg) pero que gracias a una sugerencia de Geoff Johns acabó siendo el propio J’onn camuflado y hasta comiendo Oreos. Y aunque no es que Supergirl no conseguiera el éxito suficiente para mantenerse en las grandes ligas, CBS prescindiría de la serie tras su primera temporada debido a que su rodaje en Los Ángeles era demasiado caro, con lo que acabaron trasladándola a Canadá con el resto de las series de Arrowverso. Los primeros pasos para unirla al resto del universo principal ya se habían dado durante la recta final de la primera temporada en 2016 cuando el Flash de la CW cruzó la frontera entre universos y apareció en el episodio 18 de Supergirl tratando de volver a su casa y enfrentándose a las enemigas de Superman (había mucho prestamo aquí) Livewire y Silver Banshee.

¡El antisnyderismo va a llegaaaaar!

World’s Finest, que así se llamó el episodio crossover, no podía llegar en mejor momento. Aparecido un mes después del estreno de la intensamente deprimente Batman v Superman, el episodio mostraba a un Barry Allen que enseguida conseguía hacer buenas migas con Kara Danvers, haciéndose amigos y manifestando una química entre ambos personajes que no conseguían mostrar con los secundarios de ambas series. No en vano Grant Gustin y Melissa Benoist, los interpretes de ambos personajes, habían arrancado sus carreras en Glee y se conocieron allí, con lo que así empezó una de las amistades más memorables del Arrowverso. Para la siguente temporada y con Supergirl ya en la CW, la temporada arrancaría con dos episodios en los que aparecería el primo de Kara, Supergirl, que desde ese momento pasaría a ser el proyecto más deseado de nueva serie de la CW y estaría presente en todos los crossovers anuales entre series, aunque en principio no lo hiciera en Invasion!, el crossover de esa misma temporada que tuvo lugar entre noviembre y diciembre de 2016 a través de Supergirl, Flash, Arrow y Legends of Tomorrow. Entrábamos ya en 2017 y empezaban a sonar voces muy fuertes demandando que arrebataran a Zack Snyder los personajes de DC y pusieran a Berlanti y su equipo al frente de sus encarnaciones cinematográficas…

«The new DC, there’s no stopping us now!»
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