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The Last American – John Wagner, Alan Grant y Mike McMahon y su pesimista vision del futuro

Tras numerosas amenazas de boicot, azotes y de racionarme (aun mas) la comida y el agua, no me ha quedado mas remedio que ceder ante las pretensiones de Diógenes y prescindir esta semana de mi habitual reseña de algún cómic británico viejo. Así que en su lugar lo que voy a reseñar hoy es un cómic de la Marvel (como le gusta a Diógenes) que se publicó dentro de su linea Epic en el lejano año 1990. Un cómic con el que sus autores quisieron realizar una critica a lo que había sido el clima político estadounidense a lo largo de la era Reagan y mostrar lo que podrían haber sido las consecuencias de aquel posible desenlace que muchos temían aquellos años que podía tener los últimos coletazos de la Guerra Fría. Y una critica que como suele suceder se da mejor cuando viene desde fuera y que en este caso correspondía a la visión de tres británicos llamados John Wagner, Alan Grant y Mike McMahon que son famosos por haber trabajado en cierta revista de cómics de allende los mares…

Si a Garth Ennis le gusta no voy a ser yo quien le lleve la contraria

7 de Abril de 2019, tras un sueño criogenico de veinte años el Capitán del ejercito estadounidense Ulysses S. Pilgrim despierta en los restos arrasados por el fuego nuclear de lo que un día fueron los Estados Unidos de América para cumplir la misión que le fue encomendada dos décadas atrás por el Presidente. Una misión que bajo su nuevo rango de Comandante del Apocalipsis consistiría en restaurar el orden si se encontraba con su país sumido en el caos o acabar con sus enemigos si se lo encontraba invadido. Pero lo que Ulysses S. Pilgrim y sus tres compañeros roboticos se encontraran durante el cumplimiento de su misión sera muchísimo mas aterrador y desolador de lo que nadie hubiese esperado…

 

Aunque se publicó en 1990, cuando Reagan ya había dejado la Casa Blanca y Mijaíl Gorbachov había recibido el Nobel de la Paz, The Last American fue creado en el ultimo año de la Administración Reagan cuando muchos (incluidos los tres autores) aun eran pesimistas acerca de lo cerca que estaba el mundo de volar por los aires. Y ese aire de pesimismo imbuye toda la historia mientras acompañamos a sus protagonistas a través de su periplo por un gigantesco cementerio fruto de la estupidez humana y vemos el rápido descenso hacia la locura de Pilgrim cuando llega a la realización de que aparentemente es de verdad el ultimo americano.

Y aunque la premisa de The Last American era prometedora y la fuerte carga critica contra el gobierno Estadounidense y el patriotismo descerebrado fue despiadada y certera, el cómic no acabó de despegar del todo y pese a tenerlo todo a su favor termina convertido en un cómic que si, es muy entretenido y que vale la pena leer, pero que podría haber sido mucho mas. Algo que sin duda es debido a que The Last American fue el ultimo clavo de la colaboración profesional entre John Wagner y Alan Grant. Una colaboración que se remontaba a los años setenta cuando ambos compartían casa y que había dado pie a numerosisimas grandes historias (en ocasiones bajo el seudónimo conjunto de T.B. Grover) tanto para el mercado británico como en el estadounidense (imposible olvidar el trabajo de ambos en Batman junto con Norm Breyfogle). Pero con los años las diferencias entre las visiones de ambos acerca de como desarrollar sus historias se fueron volviendo cada vez mas insalvables hasta el extremo de que The Last American no lo escribieron exactamente juntos, sino que Wagner escribió los dos primeros capítulos y Grant los dos últimos. Un triste final que fue extrañamente apropiado que llegase con una historia tan desoladora como esta.

Aunque la relación profesional se acabo aparentemente la relación personal no parece mala

Pero lo que realmente salva The Last American es el espectacular trabajo de Mike McMahon. Para 1990 había llovido mucho desde aquellos años en los que McMahon había conseguido trabajar en Juez Dredd por ser capaz, como decían de el en aquellos años, de ser capaz de imitar pasablemente bien el estilo de Carlos Ezquerra. Mas de una década después de aquello McMahon había desarrollado un estilo propio y tremendamente personal que le permitió desplegar aquí todo su talento para mostrarnos esa América arrasada inquietante y siniestra y esa realidad de Pilgrim que se difumina hacia la locura, haciendo que en muchas ocasiones uno tenga que dejar de lado la lectura para simplemente admirar su trazo sobre las paginas.

McMahon ya no necesitaba imitar a nadie para ser un grande

Quizás este no sea el mejor cómic que nos dieron sus autores y resulta triste recordar que la colaboración entre Wagner y Grant llego a su fin de esta manera. Pero The Last American sigue siendo un cómic bastante interesante que nos ofrece un vistazo al miedo que imperaba en aquellos años y que ademas nos permite disfrutar del impresionante trabajo de un McMahon que se encontraba en un momento envidiable a nivel artístico, elementos todos ellos que hacen de The Last American si no un gran cómic, si al menos uno al que vale la pena echarle un vistazo.

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