Icono del sitio BRAINSTOMPING

DC Futures End tie-ins – Aprovechando el mes de relleno para recuperar lo mejor de la vieja DC

Hay veces en las que tus expectativas están tan por los suelos que a poco que lo que te dispones a ver/leer/escuchar tenga el más mínimo resquicio de calidad te parece mucho mejor de lo que es. Ese es el nivel al que he llegado con la mayoría de comics de DC de la actualidad, se dejan leer no por lo buenos que son, sino porque sobresalen un poco por encima de la mierda habitual y no “huelen” tan mal como el resto. A lo mejor debería tener algo más de disciplina, hacer como Diógenes, y pasar definitivamente de la editorial hasta que hagan una buena limpieza de cargos directivos y aquello empiece a funcionar como una editorial y no como un nido de parásitos con mas enchufe que talento. Pero es que han sido muchos años disfrutando de los comics de DC y se me hace raro pensar en no leer algo de Batman, Superman o Green Lantern todos los meses. Pero a veces la curiosidad te lleva a descubrir comics que si no son tan buenos como podrían y deberían ser, sin que se puede encontrar en ellos pequeños destellos de calidad (y nostalgia) que hacen que al menos no se te caiga el alma a los pies al leerlos. Algo así es lo que me ha pasado con los cruces de todas las series de DC con Futures End que han comenzado a publicarse este mes ¿Son buenos? No demasiado ¿Da vergüenza ajena leerlos? No demasiado. Y a estas alturas casi que me conformo con eso por triste que suene…

Si cuando no esperas nada bueno todo te parece legible…

Cuando DC anuncio Futures End aquello olía a chamusquina… Cuando se publico el primer avance del comics aquello tenía aun peor pinta… Cuando el comic comenzó a publicarse y pude leer las “aventuras” de Grifter y compañía en ese futuro de dentro de cinco años me convencí de que todo esto no era más que el enésimo intento de revivir el éxito de 52 (sin que nadie parezca darse cuenta en DC de que aquello funciono por lo bien contada que estaba la historia y no por su periodicidad ni salto en el tiempo) y de paso tratar de darle de nuevo el protagonismo a uno de los personajes mierda de Jim Lee de su Wildstorm. Así que cuando se supo que durante un mes todas las series de DC saltarían cinco años en el tiempo para contar una historia ambientada en ese futuro, y que contarían de nuevo con portadas lenticulares, sencillamente pensé que ahí teníamos de nuevo a Bob Harras repitiendo los trucos baratos que ayudaron a fomentar la burbuja especulativa de los 90, nada nuevo bajo el sol. Pero la curiosidad suele ser demasiado fuerte en mi, así que me puse a leerlos todos, total, no podían ser peores que las series regulares. Para mi sorpresa me encontré con que más de uno tenía alguna idea interesante y era incluso divertido (aunque seguramente influya el compararlo con lo nefasto que suele ser todo siempre) y que muchos de los autores implicados habían aprovechado para que los personajes recuperasen características que el New52 les había quitado.

Para esto sirven estas portadas, para que le veamos el culo a Batman como si fuese la Spider-Woman de Manara

El primero con el que pique fue con Green Arrow, ya que regresaban por un número la pareja artística formada por Jeff Lemire y Andrea Sorrentino que tan buen sabor de boca me habían dejado. No sabía qué era lo que esperarme pero sí que confiaba en que más o menos seria una historia decente, pero no imaginaba que lo seria de esta manera. ¿Cómo es el Oliver Queen de dentro de cinco años según Lemire y Sorrentino? Pues es un tipo que vive en Seattle, que ya no tiene identidad secreta, que se ha dejado barba y que lucha por los derechos de los más desfavorecidos… ¿Resulta familiar? Si, el Ollie del futuro está recuperando todas aquellas características que le dieron Denny O’Neill, Neal Adams y Mike Grell…

A ver si al final lo que molaba de DC era lo que han dejado atrás…

De Green Arrow es casi inevitable saltar a Green Lantern, que repitiera Robert Venditti como guionista no hacía presagiar nada bueno, pero al menos ninguno de los dos dibujantes de este número era Billy Tan. ¿Se repetiría la suerte del caso anterior? ¿Volvería Hal a ser el de antes o por lo menos algo menos aburrido? Ni tanto ni tan calvo, pero hay algunos destellos de esperanza. Tras años y años en los que Hal Jordan ha saltado de una guerra interestelar a otra sin que pareciera tener tiempo ni de darse una ducha, Venditti nos sorprende con una escena en la que Hal se lamenta de haber estado tanto tiempo alejado de la tierra. De hecho lamenta haber estado ocupado en una guerra en el espacio salvando un mundo que ni recuerda y que le impidió estar en su hogar para protegerlo cuando más lo necesitaba. ¿Quiero ver aquí más de lo que hay o realmente Venditti aprovecha la ocasión para quejarse del rumbo que ha seguido la serie en los últimos años?

La primera vez en mucho tiempo que Hal Jordan parece Hal Jordan…

Con esta racha me decidí a leer el resto, no tenía mucho que perder y si las cosas seguían así estos especiales podían resultar divertidos. Así es como acabe leyendo el Phantom Stranger, serie que Dan Didio comenzó de la peor manera posible y ni el buen hacer de JM DeMatteis fue capaz de salvar. Aquí regresan ambos, Didio dando el argumento y DeMatteis puliéndolo (arreglándolo), lo que en principio no hacía presagiar nada bueno, pero estaba muy equivocado. Stranger en los últimos cinco años ha conseguido librarse de la mayor parte de las monedas de plata que recibió como pago por traicionar a Jesucristo, es en este momento cuando es convocado a una nueva sesión del consejo de la eternidad para revisar su caso. Tras encontrarse con que los nuevos miembros de este consejo eran todos los enemigos que ha hecho con los años, descubrir que eran ellos quienes estaban a prueba y que al fracasar se han tenido que enfrentar a la ira de Dios (que sigue siendo un perrito), Phantom Stranger recibe una curiosa recompensa. Para reemplazar las monedas que ha perdido, se le entrega un familiar amuleto dorado que según sus propias palabras era de otro mundo que existió antes de este… Si, cinco años en el futuro Phantom Stranger por fin recuperara su aspecto habitual y queda claro para que esta sirviendo este evento…

Si, definitivamente le sienta mucho mejor

El de Batgirl fue un caso curioso, ya que se trataba de la despedida de Gail Simone de este personaje al que tanto cariño tiene y al que tanto ha aportado con los años, por ello las expectativas en torno a este número eran algo más altas que con el resto. ¿De qué forma se despediría de Barbara? ¿Qué nos mostraría en este futuro enajenado en el que los destinos de los personajes son tan dispares? El futuro que le espera a Barbara Gordon es trágico, pero pese a ello Gotham sigue necesitando ser protegida y para ello nada mejor que reclutar nuevos agentes, así es como no encontramos con que… ¡Stephanie Brown es Batgirl!

¡Batgirl!

La añorada Steph que desapareció en el New52 (que ya había vuelto a aparecer pero bajo su identidad original de Spoiler) vuelve a enfundarse el traje de Batgirl, pero no lo hace sola, ya que… ¡Cassandra Cain también es Batgirl!

¡Batgirl!

Vale, Cassandra no lleva su viejo traje con aquella mascara que le tapaba toda la cara pero es ella, otra de las Batgirls que tanto añoraban los fans y de las que las didioteces del New52 nos habían quitado. También hay una tercera Batgirl, Tiffany, una niña de doce años que Simone ha creado para la ocasión y que se convierte en la primera Batgirl negra (que yo sepa) Pero claro, si tenemos a Stephanie y a Cassandra de nuevo como Batgirl, ¿que papel le ha reservado Gail Simone a Barbara? Se habrá atrevido a recuperarla como Orac…

Esto no me lo vi venir…

Pues no, Barbara Gordon en el futuro es la versión femenina de Bane, confirmando así que Gail Simone disfruta trolleando a la gente y que ha aprovechado su último número en la serie para reírse un poco. Vamos a tomárnoslo como su forma de criticar que en DC le dejarían hacer cualquier cosa con Barbara excepto volver a ponerla en una silla de ruedas (idea con la que se juega varias veces en la historia)

Batgirl nunca se fue del todo… Ojala pudiéramos decir lo mismo de Wally y Donna…

Entre esos momentos entrañables tampoco podemos dejar de mencionar el vivido en la serie de Swamp Thing. En ella hemos visto como tras visitar al resto de los avatares, Alec Holland se dispone a enfrentarse por última vez a Anton Arcane para salvar el alma de Abby, y para ello ha reclutado la ayuda de un aliado de lo más peculiar. Se trata de un antiguo avatar del verdor que le precedió y al que ya habíamos visto en la serie alguna que otra vez, uno que no era un hombre transformado en un ser vegetal sino una planta que creía ser un hombre y que en una de sus historias más recordadas se construyo un cuerpo de vegetación azul… ¡La Cosa del Pantano de Alan Moore! Está claro que este evento solo sirve para recordarnos que lo que han borrado de continuidad era mejor que lo que tenemos ahora…

¡Desde luego que es mejor!

En otras series también ha habido momentos algo entrañables, como que en Earth2 Michael Holt/Mr Terrific vuelve a comportarse como el héroe que fue antes de Flashpoint, y no como el narcisista prepotente que hemos estado viendo semana a semana en la serie principal de Futures End. En Action Comics hemos tenido un curioso homenaje a “The Sandman Saga”, la que se considera la primera aparición del Superman de la Edad de Bronze y que pretendía reducir los poderes de Superman a un nivel manejable (pero la cosa no acabo de funcionar). Pero en esta ocasión el “Superman de arena” no pretende reemplazar a Superman, solo recordarle que su mayor poder es el de inspirar a los demás y dar esperanza (algo que no todos en DC parecen tener claro) En Detective Comics hemos visto como el Batman de cinco años en el futuro parece haber robado alguna idea que otra de Norman Osborn, que vale, es algo que no tiene nada que ver con la continuidad previa ni con el pasado del personaje, pero era demasiado absurdo para no reseñarlo.

Si al final todos estos ricachones excéntricos son iguales…

Si, ha sido curioso ver como más de un guionista (curiosamente los realmente buenos) han aprovechado la situación para lanzar alguna puyita, o directamente recuperar sin disimulo elementos que eran característicos de los distintos personajes de DC antes de que pasaran por encima las hordas de Lee, Didio, Harras y compañía. Por desgracia, ni esto hace buena a la editorial, ni hace que la serie principal de Futures End sea un desastre soporífero en el que dan ganas de llorar cada vez que toca que la historia se centre en Grifter, pero nadie ha dicho jamás que ser fan de DC sea algo fácil… La cosa no ha terminado aquí ni mucho menos, aun quedan más especiales por publicarse y si alguno de ellos tiene algo que merezca la pena ser reseñado publicaremos un segundo artículo, un tercero y los que hagan falta, que para algo medio bueno que saca DC no vamos a dejar de mencionarlo.

Salir de la versión móvil