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Jim Lee y los desastres de X-Men 1: La edad oscura de los 90

Pues sí. Hace veinte años, cuando Jim Lee dibujaba cosas como Proyecto Exterminio (Xtinction Agenda, vaya) el hombre seguía siendo igual de manazas que hoy en día, haciendo esa anatomía y composición creativa que acababa provocando cambios en los guiones de sus series porque claro, algunos personajes estaban mejor posando en 3/4 y con la pierna para atrás a lo Angelina Jolie en los oscars que mostrando duda o remordimientos. Eso no es cool.

¡Hala,  a vender tebeos como si se fuera a acabar el mundo mañana!

La cuestión es que si Jim Lee hubiera empezado a dibujar diez años antes o diez años después, no habría podido hacer las animaladas que hizo, como vender 8 millones del número 1 de Xmen o echar a Claremont de la serie.  Y si volvemos a mirar la portada del número 1 de X-Men, vemos que es un absoluto desastre que no hay por donde cogerlo:

Que no, que ni recoloreada funciona.

Ante todo quiero que recordeis el verdadero daño que hizo a la humanidad este hombre; a principios de los 90 casi todos los niños que querían aprender a dibujar superhéroes copiaban a este «dibujante», con lo que los pobres críos llegaron a la conclusión de que el cuerpo humano esté compuesto de unos bultos debajo del sobaco, que un brazo extendido hacia delante no tiene ningún tipo de conexión con el resto del cuerpo, o que el estado natural del cuerpo humano es la tensión. Por no hablar de que, por supuesto, todo el mundo debe tener el ceño fruncido y los dientes apretados, que eso bien que lo hemos aprendido de Akira Toriyama y su Dragon Ball Z (que no en Dragon Ball a secas, porque ahí Son Goku todavía sonreía de vez en cuando). Los aspirantes a dibujantes que aprendían de Jim Lee no acababan en un infierno creativo tan grande como el que vivían los que imitaban a Rob Liefeld, pero a la larga sí que era igual de dañino. Pero no me enredo más, empecemos:

Esto que lleva Xavier en las piernas fue un rediseño de Jim Lee. Porque el Profesor no podía tener una silla de ruedas normal, no…

El Profesor Xavier y Jean Grey estan ahí al fondo, y supongo que Jean esta detrás de él o a la misma altura. A la pobre pelirroja le ha sentado mal eso de fusionarse con Fénix, Madelyne Pryor y ser mutante cazadora de mutantes y claro, ha sufrido una mutación extra que hace que los brazos le salgan del cuello. Porque vamos, ahí no caben ya los hombros ni nada, el bueno de Jim podría haber sido solidario y haberle puesto los brazos en las cartucheras, que ahí tenía espacio de sobra.

¿Pero la Bestia no era un tio alegre y feliz?

Luego tenemos a Tormenta, Arcángel (o como se llamara esa semana) y a la Bestia. Poco que decir de Tormenta, que tiene unas hombreras gigantes que impiden que le veamos los hombros y sus dedos son como manojos de espárragos. Sobre Arcángel, pues como que su cadera está en una posición un poco rara, como ladeada. Da la impresión de que esta meándose o algo así. Y de la Bestia mejor no hablar, sus rodillas son más grandes que su pecho y sus hombros más grandes que su cabeza. Pero el bueno de Hank siempre fue un poco deforme, ¿no?

Colosolosazo.

A Jim Lee le gusta Coloso, y le gusta tanto que considera que Coloso debe ser Colosal, enorme, bestialmente grande. Tan grande es nuestro ruso favorito, que parece haberle robado un camión de partículas Pym a los Vengadores y ahora es más grande que el otro coloso, el de Rodas. Yo mejoraría el dibujo poniéndole un poco de brumilla en los pies, gaviotas en las rodillas y una estación espacial orbitando su rabadilla. Y en la cabeza podríamos poner a, no sé, Alfa Centauri iluminándole los ojos…

Si es que parece que Coloso se la va a comer…

Pero ojo, que aquí hay más personajes.  Delante de nuestro amigo Piotr tenemos a Pícara, que esta borracha o algo parecido y está haciendo algo muy raro con las piernas. Debe de estar meándose o teniendo el baile de San Vito, porque la pobre muchacha esta retorcidísima, con una mano hacia atrás, la otra hacia delante, la cabeza con el rostro desplazado de forma rara…

Vale Magneto, ¿tu puedes mover los polos magnéticos de la tierra? ¡Pues yo tengo un palo!

Y luego tenemos a GranPito, porque eso no es una pierna y si lo es, le esta saliendo de donde debería tener el pito. Aunque bien pensado, lo que le pasa es que sólo tiene una pierna (la que no se ve) y la otra le sale de esa misma pierna. Estos cajunes deben de ser gente muy rara…

Lo peor es que a este hombre sólo le salía esta pose…

Mariposa Mental, nuestra Elektra de bazar chino, tiene su problema de siempre y que arrastrará hasta en los videojuegos de Xmen que hizo Capcom por aquella época: La celulitis. Jim Lee, que es muy considerado, ha intentado esconderla haciendo las piernas de la pobre ninja británica un poco más delgadas, pero no hay tu tía oye; eso le ha provocado un desplazamiento de cadera que le ha retorcido las vertebras inferiores de la espalda y le ha dejado medio paralítica, y todo para no tener el culo tan gordo. Creo que la mayor parte de los beneficios de los 8 millones de nºs 1 de X-Men vendidos a especuladores y flipados fueron destinados a la fundación «hagámosle un culo nuevo a Betsy Braddock».

Con poner un borrón de hielo al fondo ya le bastaba.

En la penúltima portada vemos al Hombre de Hielo de fondo, que ha debido de estar muy ocupado  en todas las portadas anteriores haciéndose un trampolín de hielo. No es que el personaje hiciera mucho más en aquellos tiempos, asi que se le podría hasta perdonar que en vez de pelearse con Magneto el bueno de Bobby Drake se dedicara a hacer trampolines de distintos grosores que orbitaran alrededor de Coloso. La cuestión es que a Bobby también le ha pasado algo raro en las piernas, y de tanto deslizarse por el hielo se le han dislocado o algo así. Mis condolencias para la familia, porque con la operación de Mariposa Mental no queda dinero ya para arreglarle la cadera al pobre muchacho.

Tuerto y cojo… Alguien le odia a Scott Summers.

Cíclope -tan soso como siempre- no ha querido perderse la fiesta de la cadera, y ha decidido que sólo debe tener una pierna y que también le debe de salir del pene. Enhorabuena Scott, por lo menos tienes hombros. De todas formas, háztelo mirar; estas disparando al aire. Magneto está un poquito más cerca de la cámara…

No es raro que Lobezno este cabreado y con la boca abierta, lo raro es el resto de su cuerpo.

Y Lobezno. Logan, nuestro canadiense enajenado favorito. Pues Lobezno es un pequeño caos que no se ni por donde cogerlo, pero más o menos le pasa también algo raro en la cadera, su brazo izquierdo esta sobredimensionado (intentad visualizarlo de frente, tendréis que tomaros una caja entera de paracetamoles) y mirad su mano derecha, ¿no está como rara? Ay Logan, que el factor de curación esta empezando a fallarte… Obviamente, después de tanto problema y deformidad, un par de números después Jim Lee decidió devolver a Lobezno a su traje amarillo chillón; las hombreras azules que llevaba el traje le ayudan a disimular los desastres anatómicos que el marrón no le deja.

Los nazis experimentaron con el y le llenaron el cuerpo de bultos raros…

Pero por fín llegamos al final de esta capilla sixtina del despropósito y nos encontramos con Magneto. Hay que decir que todo esto no deja de ser un supuesto homenaje a la portada del número 1 de X-men (Uncanny) que hizo Jack Kirby en su día y en el que la Patrulla X original se pegaba con un Magneto escudado por las energías rosas esas suyas. La diferencia entre esa y esta portada es que en la original Magneto estaba coherentemente posicionado y miraba a sus enemigos, mientras que en la versión de Jim Lee Magnus se dedica a estar en Cuenca y mirar al lector, pasando olimpicamente de todos los desechados de la Doom Patrol que le asaltan. El brazo derecho de Magneto está a varios metros de su cabeza. La cabeza esta desplazada de forma extraña, y el hombro izquierdo de Magneto, aunque esta tapado por la mano y las energías raras que no tapan nada más, esta a la altura de la boca de Magneto. Como no, si bajamos más abajo, podemos ver como el cuerpo de Magneto emerge de su cinturón, con lo que nos acabamos preguntando como es posible que Jim Lee insistiera tanto en quitarle los calzoncillos a Superman, cuando él es el primero que ha hecho uso y abuso del recurso de hacer que todo el cuerpo «emergiera de la ropa interior», sin preocuparse mucho de que dentro de ella hubiera unos genitales o una cadera.

Ocho millones de ejemplares vendidos, y la Patrulla X no volvió a valer una mierda…

La verdad es que me podría pasar horas y horas hablando de las rayitas inútiles, de los puños de tamaño variable, de correas y arruguitas que seguro que me estoy dejando en el tintero, pero mejor voy al grano, al meollo de la cuestión: si decimos que Jim Lee era tan mal dibujante en 1991, ¿por qué vendió tanto? Pues no os voy a decir nada nuevo, pura suerte. El boom especulativo que Comics Buyer’s Guide, Wizard y demás revistas habían traido al medio estaba en su periodo álgido y Jim Lee fue el mayor beneficiado. Luego, sus amigotes y él se largaron a fundar Image y perpetraron gran parte de la basura que nos inundó los kioskos de aquellos tiempos, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. De todas formas, lo importante de Jim Lee está en que cada uno de sus éxitos ha tenido que ser apoyado por una fuerte campaña de publicidad, y cosas como Divine Right o WildCATs nunca tuvieron ni la mitad de repercusión que otros productos en Marvel o DC que vinieron muy apoyados por apariciones en televisión y demás zarandajas.

Nadie se acuerda de esta mierda, pero cualquier dia lo recuperarán para la nueva DC…

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