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Los orígenes de Puño de Hierro/Iron Fist 1º Parte – Explotando la moda del cine de artes marciales

Con la serie Netflix dedicada a Iron Fist/Puño de Hierro casi a la vuelta de la esquina (menuda suerte la mía, la que más ganas tenia de ver es la ultima que se rueda…) igual va siendo hora de mirar atrás, a los orígenes del personaje y recordar como paso en muy poco tiempo de unos humildes orígenes que pretendían explotar la moda del cine de artes marciales a servir para reunir a una de las mas parejas artísticas más importantes que el comic de superhéroes nos ha dado. Así que volvamos a los años setenta para ver los orígenes del segundo mayor artista marcial del Universo Marvel.

Ya ha cumplido 41 años y sigue estando hecho un chaval

Diez años atrás Wendell Rand, su esposa Heather, su hijo Danny y su socio Harold Meachum se encontraban en una expedición en el Himalaya en búsqueda de la mítica ciudad de K’un-Lun. Todos creían que Wendell había perdido la cabeza y que su obsesión con encontrar ese lugar de leyenda solo les llevaría a la muerte a todos, por lo que Harold decidió entrar en acción y cuando Wendell tuvo un resbalón en un precipicio Harold aprovecho para lanzarle al vacio y acabar con el delante de su esposa e hijo. La intención de Harold, quien estaba enamorado de Heather, era “salvarles”  y regresar a la civilización todos juntos como una familia, pero el lunático plan de Harold fue violentamente rechazado por Heather y Danny quienes huyeron de un Harold que les abandono a su suerte. La situación de madre e hijo era desesperada, solos, perdidos, sin provisiones y al borde de la congelación lo único que podían hacer era seguir adelante.

Tenga uno amigos para esto…

Pero cuando ya lo daban por perdido encontraron lo que parecía un espejismo, un puente que llevaba a las puertas de ese lugar que creían de leyenda. Pero la mala suerte de los Rand no había terminado y cuando tenían la salvación al alcance de la mano fueron atacados por una manada de lobos hambrientos. Ante esa situación Heather hizo lo que cualquier madre haría, se sacrifico lanzándose contra los lobos para que Danny tuviese una oportunidad de llegar hasta las puertas de de K’un-Lun, una ciudad que no solo no era un producto de leyendas, sino que se trataba de una ciudad muy real habitada por inmortales situada en otro planeta y de la que su padre provenía.

Tanta tragedia afecto profundamente al pequeño Danny

En la ciudad fue acogido por Yu-Ti, quien le coloco bajo la tutela de Lei-Kung “The Thunderer”, el  instructor de los guerreros de de K’un-Lun. A partir de ese momento Danny se dedicaría en cuerpo y alma al aprendizaje de las artes marciales, ignorando el desprecio de sus compañeros, ya que solo tenía un objetivo en mente, convertirse en el mejor artista marcial de la ciudad, aceptar el desafío de Shou-Lao el inmortal y obtener su poder para regresar a la Tierra y matar a Harold Meachum para vengar con él la muerte de sus padres, un viaje que le llevaría a un destino completamente diferente del que había imaginado.

¡VENGANZA!

Creado por Roy Thomas y Gil Kane (uno de esos dibujantes que lo clavaba a la hora de diseñar superhéroes) el origen que vimos en Marvel Premiere nº15 era una clásica historia de venganzas con todos los elementos clásicos del género y que no hubiera desentonado lo mas mínimo en cualquier película de artes marciales de la época, con su protagonista realmente cabreado (muy diferente al Puño de Hierro al que estamos más acostumbrados), nombres extraños para todas las técnicas marciales y peleas por doquier. Estaba claro que Marvel quería explotar a conciencia el genero de las artes marciales, algo que ya habían comenzado a hacer con series como Master of Kung Fu y Deadly Hands of Kung Fu y personajes como Shang-Chi o los Hijos del Tigre, pero ahora querían ir un poco mas allá creando a su propio superheroe artista marcial.

La influencia de esta y tantísimas otras películas es innegable en la Marvel de la época

Pero pese a ser sus creadores Thomas y Kane solo se encargaron de esta primera aparición y los sucesivos episodios estuvieron a cargo de Len Wein a los guiones, quien fue reemplazado en el capitulo siguiente por Doug Moench (quien empezó también al mismo tiempo lo que sería la mejor etapa de la serie Master of Kung Fu) y un debutante Larry Hama que aun no sabía que lo que se le iba a dar realmente bien era lo de escribir. Con ellos el nivel de la historia se mantuvo, aunque el apartado gráfico cayó en picado, ya que incluso un Gil Kane trabajando con el piloto automático superaba ampliamente al novato Hama.

Fue una pena que Gil Kane no se quedase mas tiempo con el personaje

Lo malo es que al mismo tiempo que Puño de Hierro abandonó sus planes de venganza por carecer de sentido (solo para encontrarse con que alguien ejecutaba dicha venganza por él y se veía acusado de un asesinato que no había cometido), Moench y Hama dejaron la serie y llego a los guiones Tony Isabella. En manos de Isabella, Puño de Hierro exploro lo vacía que era su vida ahora que ya no existía aquello que le había impulsado durante diez años, un vacio similar al que debieron sentir los lectores de la época, ya que en esta por suerte corta etapa no es precisamente de lo mejor de la serie. Si Puño de Hierro había nacido para emular al tan de moda cine de artes marciales, parecía que Isabella se había inspirado en la serie “Z” del mismo, y dejando aparte villanos tan lamentables como “Las Diosas Vivientes del culto de Kali”, la única aportación destacable que hizo Isabella al personaje fue el crear a Misty Knight, a la que solo la llego a utilizar una vez y de una forma tan triste que casi daba vergüenza leerla, sobre todo sabiendo en que acabaría convirtiéndose.

Por suerte para ella había otro guionista mas capaz a la vuelta de la esquina

Un personaje que había nacido con un equipo creativo de relativo lujo, Puño de Hierro fue pasando a manos de autores cada vez menos competentes hasta llegar al extremo de que parecía que ni a Roy Thomas, su propio co-creador y editor de Marvel Premiere en la época, le interesaba demasiado el personaje. Pero en el nº23 de la serie el puesto de editor paso a manos de Len Wein, y una de sus primeras decisiones en su nuevo trabajo fue la de encargarle los guiones de la serie a otro guionista, a un novato que llevaba tiempo dando vueltas por la editorial y que hasta entonces se había encargado solamente de números sueltos aquí y allá, un guionista llamado Chris Claremont…

Y de fondo algunos de sus personajes mas queridos

Y mañana veremos en la segunda y ultima parte de este articulo como en manos de Claremont Puño de Hierro prácticamente nacio de nuevo,  como Claremont introdujo en la serie todas sus inquietudes sociales y como nació una de las parejas artísticas más importantes del cómic de superhéroes.

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