Al final solo puede quedar uno: Highlander/Los Inmortales

Del amanecer de los tiempos venimos, hemos ido apareciendo silenciosamente a través de los siglos hasta completar el número elegido, hemos vivido en secreto luchando entre nosotros por llegar a la hora del duelo final, cuando los últimos que queden lucharán por el premio. Nadie jamás ha sabido que estábamos entre vosotros… hasta ahora.

Así comenzaba la que acabaría convirtiéndose en película de culto y en una de las mejores de su década, Highlander/Los Inmortales.

 Uno de los grandes clásicos de los 80

Esta película lo tenía todo para acabar siendo una cinta más de serie B de las que se ruedan miles cada año y que pasan sin pena ni gloria por la historia del cine. Un argumento extraño, un director novato, Russell Mulcahy,  que venía del mundo del videoclip y un protagonista, Christopher Lambert, cuyo único éxito en su carrera hasta la fecha había sido la versión más realista de Tarzan, Greystoke (Y que ha terminado teniendo solo dos películas buenas en toda su carrera). Pero pese a ello entre todos se las arreglaron para convertir Highlander/Los Inmortales en un peliculón.

 Me voy a pasar el resto de mi vida viviendo del éxito de esta película

La historia comienza de una forma un tanto brutal, en medio de un combate de lucha libre, ostias por todos lados, gritos enfervorecidos del público y un misterioso hombre en gabardina que parece ajeno al espectáculo. De pronto este se marcha y se dirige al aparcamiento del estadio, un hombre trajeado aparece frente a el, el de la gabardina quiere hablar, pero el otro no se sabe de dónde saca una espada y le ataca. El de la gabardina le esquiva y saca a su vez una katana. Se enfrentan duramente por todo el aparcamiento hasta que el de la katana consigue decapitar al trajeado. En cuanto su cabeza cae al suelo del cadáver del trajeado surgen relámpagos que atraviesan todo el aparcamiento, se dirigen al hombre de la katana y le atraviesan mientras este grita. ¿De qué demonios iba esta película?

 ¿Cómo coño escondían esas espadas bajo la ropa?

Con un comienzo así la película no podía hacer otra cosa que enganchar. Pronto descubríamos mediante una serie de flashbacks que el hombre de la katana era en realidad Connor Mcloud, del clan Mcloud, un escocés de las tierras altas (Highlander en el original) que hace cuatrocientos años descubrió que era inmortal tras resucitar al morir en una batalla contra un clan rival. Sus compañeros de clan al ver aquello pensaron que era obra del demonio y le expulsaron para siempre de sus tierras. Mcloud vago por Escocia un tiempo sin saber quién o qué era hasta que un día conoció a alguien  que le cambiaria la vida para siempre.

 Necesito llegar al siglo veinte y ponerme pantalones

Lo mejor de esta película es sin duda el personaje interpretado por Sean Connery, Juan Ramírez Sánchez Villalobos (Villa-Lobos Ramírez). Un egipcio al servicio del Rey Carlos V de España y que estuvo casado con una princesa japonesa cuyo padre le regalo su katana, todo un hombre de mundo. Ramírez le explico a Mcloud que ambos pertenecían a una raza de inmortales que llevaban miles de años en el mundo luchando entre ellos, ya que según decía la leyenda el último que sobreviviese obtendría un gran poder. No podían envejecer ni tener hijos y podían recuperarse de cualquier herida excepto de la decapitación. Tras esta revelación Ramírez procedió a entrenar al escocés para que pudiese sobrevivir a la larga y dura vida que le esperaba.

La mejor presentación de la historia del cine

Ramírez también le conto que el hombre que le mato en el campo de batalla era el Kurgan (Clancy Brown), otro inmortal, sádico y sanguinario, que buscaba a cualquier precio ganar el premio final. Este enfrentamiento entre el Kurgan y Mcloud duraría siglos y llegaría hasta nuestros días (Bueno, hasta los ochenta) siglos en los que el Kurgan buscaría martirizar una y otra vez a Mcloud arrebatándole todo lo que le importaba.

 ¡Soy muy rencoroso!

Todo lo bueno que pueda decir de esta película es poco, pero es que no soy nada imparcial con ella. Desde la primera vez que la vi en televisión hace mas años de los que quiero admitir me engancho desde el primer momento, con el texto leído por la voz del personaje de Sean Connery y a continuación el comienzo del “Princess of the Universe” de Queen, momento en el que también me convertí en fan del grupo para los restos. Y eso que según cuentan, originalmente Queen solo se iba a encargar de una canción de la banda sonora, pero les gusto tanto el proyecto que acabaron haciéndola casi toda, algo que sin duda contribuyo a acrecentar la fama de la película.

Tanto les gusto la película que hasta metieron al Lambert en el videoclip

De las secuelas de esta película casi que mejor ni hablar. Tuvo una segunda parte con un argumento aun más extraño pero que se dejaba ver y contaba con el gran Michael Ironside como villano y también una serie de televisión protagonizada por otro guerrero del clan Mcloud que no estaba mal. Pero el resto son un horror infame cuya existencia es mejor olvidar. Así que para disfrutar con esta historia basta y sobra con ver la primera de ellas, y tal vez la segunda aunque solo sea por volver a ver a Connery en uno de sus papeles más recordados tras el de James Bond.

 ¿Cuánto dices que nos pagan por la secuela?

Y es que al final en la propia película nos lo avisaban, al final solo puede quedar uno… (Un film)

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Chinodt
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La película en sí y la banda sonora de Queen… Sin comentarios…

iosu
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iosu

yo salvaria la tercera parte, nunca me gusto la serie de tv.